La jornada laboral de 40 horas en México: contenido, proceso legislativo e implementación
En un entorno en el que las empresas enfrentan cambios relevantes en la regulación laboral y en la organización del trabajo, el Comité de Capital Humano de AMCHAM Ciudad de México llevó a cabo una sesión de análisis sobre las implicaciones prácticas de la reducción de la jornada laboral a 40 horas horas desde la perspectiva del sector privado. El diálogo reunió a Lorenzo Roel, del Consejo Coordinador Empresarial; Rafael Vallejo, de Von Wobeser y Sierra; y Marisol Pacheco, de RÖDL, quienes coincidieron en la importancia de abordar este tema no solo como un ajuste normativo, sino como un cambio estructural que impacta la productividad, el cumplimiento regulatorio y la gestión del talento, y que requiere una preparación anticipada por parte de las empresas.
Avances de la reforma y elementos clave del nuevo diseño
A diferencia de iniciativas previas, la reforma incorpora elementos relevantes para el sector privado, entre ellos la gradualidad en la reducción de la jornada, lo que permitirá una implementación progresiva, así como ajustes al esquema de horas extraordinarias. Asimismo, se establece un nuevo marco que implicará modificaciones a la Ley Federal del Trabajo, con impactos directos en la operación diaria de las empresas.
Cambio en la definición de jornada laboral
El principal cambio introducido por la reforma no radica únicamente en la reducción del número de horas semanales, sino en el cambio de enfoque sobre qué se considera jornada laboral. Al pasar de un criterio basado en el tiempo en que la persona trabajadora está “a disposición” del empleador a uno centrado en la realización de actividades efectivamente subordinadas, se abren nuevas implicaciones en materia de prueba, control del tiempo y cumplimiento. Este nuevo enfoque impacta directamente en la forma en que las empresas miden, registran y gestionan el tiempo de trabajo, particularmente en esquemas de trabajo híbridos, remotos, de campo o con alta movilidad.
Principales áreas de riesgo identificadas
Se identificaron diversas áreas que requieren atención prioritaria por parte de las empresas:
- Disponibilidad digital y derecho a la desconexión, ante la práctica extendida de comunicación fuera del horario laboral.
- Clasificación del personal de confianza, destacando que las funciones reales pesan más que el título del puesto.
- Flexibilidad de horarios y picos de carga de trabajo, considerando que la ley mide las jornadas semanalmente y no por proyectos.
Actividades fuera del centro de trabajo, en las que la determinación del tiempo efectivamente trabajado puede resultar más compleja.
Riesgos laborales, de seguridad social y litigio
El uso recurrente de horas extraordinarias como mecanismo de continuidad operativa puede generar riesgos adicionales, en particular si se normaliza su pago. Entre los impactos identificados se encuentran la posible integración de dichas horas al salario base para efectos indemnizatorios y de seguridad social, así como un incremento de la exposición a litigios laborales en caso de no contar con registros electrónicos robustos y consistentes que acrediten el tiempo efectivamente trabajado. Asimismo, la normalización de horas extraordinarias puede derivar en sanciones administrativas y dificultades para su defensa ante las autoridades laborales y de seguridad social.
Sectores y esquemas con mayor impacto
Se destacó que ciertos sectores y esquemas de trabajo podrían enfrentar mayores retos en la implementación de la reforma, entre ellos: actividades de transporte, seguridad, ventas, trabajo en campo y prestación de servicios especializados, así como los que operan fuera de un centro de trabajo fijo. En estos casos, se subrayó la importancia de definir con precisión los tiempos de trabajo efectivo, traslados, descansos y periodos de espera, a fin de evitar interpretaciones discrecionales por parte de la autoridad y riesgos de responsabilidad solidaria en cadenas de suministro y servicios especializados.
Lorenzo Roel, Consejo Coordinador Empresarial
Rafael Vallejo, Von Wobeser y Sierra
Importancia de los registros y el uso de tecnología
Es importante señalar la creciente relevancia de los registros electrónicos de jornada, así como la necesidad de revisar los sistemas actuales de control de tiempo. Si bien la tecnología puede ser una herramienta clave para medir el trabajo efectivo, se enfatizó que su uso debe respetar la privacidad, la dignidad y los derechos de las personas trabajadoras. Asimismo, es importante que estos registros cuenten con validez probatoria, en particular ante inspecciones laborales y tribunales, y que se dé seguimiento a los lineamientos que emita la autoridad laboral.
Aspectos pendientes y seguimiento regulatorio
Persisten aspectos clave sujetos a definición por la autoridad, como los lineamientos sobre los registros electrónicos de jornada, su validez probatoria y la interpretación de disposiciones vinculadas a la flexibilidad en la distribución de la jornada laboral. En este contexto, se recomendó a las empresas mantener un seguimiento estrecho de los criterios y disposiciones secundarias que se emitan.
Recomendaciones prácticas para las empresas
Como mensajes clave para las empresas socias, se subrayó la importancia de una preparación preventiva, que incluya:
- Realizar diagnósticos internos para identificar puestos con jornadas recurrentes superiores a 40 horas.
- Revisar contratos individuales, contratos colectivos y reglamentos internos de trabajo, definiendo claramente qué se considera tiempo efectivamente trabajado.
- Analizar esquemas de flexibilidad operativa, como los bancos de horas, privilegiando el consenso con las personas trabajadoras.
- Fortalecer la comunicación interna y la capacitación de los mandos medios.
- Reforzar la supervisión y el cumplimiento de los proveedores de servicios especializados.
La reducción de la jornada laboral no debe abordarse únicamente como un ajuste normativo, sino como un cambio estructural que afecta la organización del trabajo, la productividad y la gestión del talento. Anticiparse, documentar procesos y adoptar un enfoque preventivo serán clave para una transición ordenada hacia el nuevo marco laboral.
Leonor Quiroz, Presidenta del Comité de Capital Humanos y Asuntos Laborales, AMCHAM
Marisol Pacheco, RÖDL,
Diego Naveda, Vicepresidente del Comité de Capital Humanos y Asuntos Laborales, AMCHAM
AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 24 | febrero | 2026









