Sustentabilidad en el Empaque Agroalimentario.
En la conversación sobre sustentabilidad, el empaque suele ocupar un lugar secundario. Sin embargo, su impacto va mucho más allá de contener un producto: es un componente estratégico para reducir el desperdicio de alimentos, fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro y avanzar hacia sistemas agroalimentarios más eficientes y sostenibles. En este contexto, el Task Force de Agroindustria de AMCHAM Noroeste reunió a líderes de la industria para analizar cómo la innovación en soluciones de empaque puede convertirse en un catalizador de la competitividad, la seguridad alimentaria y la transición hacia una economía más sostenible.
Enrique Borbolla Herrera, Ingeniero Técnico de Postcosecha y Desarrollo de Nuevos Negocios de StePacPPC, y Jorge G. Ruiz, Ejecutivo de Ventas y Nuevos Productos de Agripacking, compartieron una visión sobre cómo la innovación en soluciones de empaque está transformando la cadena de valor agroalimentaria. A partir de casos prácticos, analizaron el potencial del empaque en atmósfera modificada (Modified Atmosphere Packaging, MAP) y de otras tecnologías para prolongar la vida útil de los alimentos, reducir las pérdidas y optimizar los procesos logísticos y de almacenamiento.
Los especialistas coincidieron en que el empaque ha evolucionado de ser un elemento de protección a convertirse en un habilitador estratégico de la competitividad. Además de contribuir a la eficiencia operativa y a la reducción del desperdicio de alimentos, destacaron su impacto en la experiencia del consumidor, la diferenciación de los productos y el cumplimiento de los objetivos de sustentabilidad.
Empaques de Atmósfera Modificada (MAP)
Los empaques de atmósfera modificada (Modified Atmosphere Packaging, MAP) emplean combinaciones de polímeros y un control preciso de la composición gaseosa para preservar la calidad de los productos frescos y prolongar su vida útil. Esta tecnología permite reducir el desperdicio de alimentos, optimizar el almacenamiento y la logística y ampliar el acceso a mercados más distantes sin comprometer la calidad del producto. Además de mejorar la disponibilidad de alimentos frescos y la experiencia del consumidor, el uso de MAP contribuye a una cadena de suministro más eficiente y sostenible al reducir las pérdidas de producto y las emisiones asociadas al desperdicio.
De igual manera, existen otras tecnologías y alternativas de conservación y empaque que complementan los esfuerzos de la industria para mantener la calidad y la frescura de los productos agroalimentarios. Entre ellas destacan los empaques elaborados con papel, pulpa y fibras; los recubrimientos especializados; el uso de 1-MCP (1-metilciclopropeno), una tecnología que retrasa los procesos de maduración y envejecimiento de frutas y hortalizas; así como los sistemas de atmósfera controlada, entre otros. Cada una de estas soluciones ofrece aplicaciones específicas y beneficios diferenciados, por lo que su implementación depende de las características del producto, de los requerimientos logísticos y de las necesidades del mercado de destino.
Factores clave y estrategias para la sustentabilidad de los sistemas de empaque.
La sustentabilidad del empaque no se define únicamente por el material con el que está fabricado, sino por su desempeño a lo largo de toda la cadena de valor. Factores como la naturaleza del producto, los hábitos de consumo, el diseño del envase, la logística y las condiciones de almacenamiento y distribución son determinantes para maximizar su impacto. Bajo esta perspectiva, la industria agroalimentaria está adoptando un enfoque cada vez más integral, impulsando soluciones que reduzcan el uso de materiales, favorezcan la reciclabilidad, incorporen tecnologías de conservación más eficientes y optimicen la logística para disminuir tanto las pérdidas de alimentos como la huella ambiental.
En este contexto, el empaque deja de ser un componente operativo para convertirse en un habilitador estratégico de la competitividad y la sustentabilidad. La innovación en soluciones de empaque permite preservar la calidad de los alimentos, prolongar su vida útil y fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro, contribuyendo simultáneamente a la seguridad alimentaria, la eficiencia operativa y la reducción de las emisiones asociadas a las pérdidas postcosecha. Avanzar hacia sistemas agroalimentarios más sostenibles requerirá una visión integral, donde el empaque sea reconocido como una herramienta clave para generar valor económico, ambiental y social.
En este sentido, el futuro de la industria agroalimentaria deberá orientarse al desarrollo de soluciones cada vez más eficientes, reciclables y económicamente viables, capaces de responder a las demandas del mercado sin comprometer la competitividad del sector. Alcanzar este objetivo demandará la colaboración entre productores, proveedores, distribuidores, consumidores y demás actores de la cadena agroalimentaria, lo que impulsará la adopción de tecnologías y prácticas que fortalezcan la resiliencia, la sostenibilidad y la competitividad del sistema alimentario a largo plazo.
AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Hermosillo | 30 | Junio | 2026

