Panorama actual de ciberseguridad para el sector empresarial

Panorama actual de ciberseguridad para el sector empresarial

Hoy, el mayor riesgo para muchas empresas no está en el mercado, sino en sus propios sistemas. En este contexto, el Comité de Seguridad e Innovación de AMCHAM Capítulo Noreste, junto con Digital HUB, convocó a Gustavo Meza, de DeAcero; Luis Miguel Dena, de Cyberblack; y Marianela Santos, de Kalpa Ventures, para discutir cómo la ciberseguridad se ha convertido en un factor determinante para la continuidad operativa y la competitividad.

La premisa que atravesó la conversación es clara: la ciberseguridad ya no es un tema técnico; es una decisión de negocio. En un entorno donde las operaciones, la información y la toma de decisiones dependen de sistemas interconectados, el riesgo cibernético se ha convertido en un factor capaz de detener o redefinir la capacidad de una empresa para operar. 

El cambio no es incremental; es estructural. Las amenazas han evolucionado de incidentes aislados a ecosistemas sofisticados, donde actores especializados operan con lógica empresarial, escalan capacidades y aprovechan la creciente superficie de exposición que generan la digitalización, la automatización y la interconectividad. En este contexto, la pregunta ya no es si una empresa será atacada, sino qué tan preparada está para absorber el impacto y seguir operando. La migración a la nube ilustra bien esta evolución. Si bien ha habilitado la escalabilidad y la eficiencia, también ha desplazado el riesgo a nuevas capas: identidades, configuraciones, gobernanza de datos y visibilidad de los activos críticos. Aquí, la diferencia no está en adoptar tecnología, sino en cómo se diseña la seguridad desde el origen. La transformación digital sin una arquitectura de seguridad es, en la práctica, una ampliación de la exposición.

Un punto crítico es la creciente convergencia entre tecnologías de la información (IT) y tecnologías operativas (OT). En sectores industriales, esta integración ha permitido eficiencia y control, pero también ha eliminado barreras que antes contenían el riesgo. Hoy, un incidente cibernético puede escalar rápidamente de un sistema digital a la operación física, afectando producción, seguridad y cadenas de suministro. La ciberseguridad en estos entornos deja de ser protección de datos y se convierte en protección de la operación misma.

En paralelo, el cibercrimen ha evolucionado hacia un modelo económico altamente organizado. Hoy existen mercados donde accesos, herramientas y servicios se compran y venden bajo esquemas de especialización. Esto ha reducido las barreras de entrada y ha hecho que el riesgo sea más accesible, más frecuente y más difícil de anticipar. Entender esta lógica no es opcional: las empresas ya no enfrentan individuos, enfrentan ecosistemas.

La irrupción de la inteligencia artificial agrega otra capa de complejidad. Por un lado, habilita capacidades sin precedentes para análisis, automatización y toma de decisiones. Por otro, introduce riesgos asociados al uso no controlado, la fuga de información y la dependencia de herramientas que muchas veces no están bajo gobernanza corporativa. Al mismo tiempo, los actores maliciosos ya están utilizando IA para escalar ataques, perfeccionar la ingeniería social y operar con mayor precisión. La IA no solo amplifica capacidades internas; también eleva el nivel del adversario. 

Frente a este panorama, la ciberseguridad deja de ser una función aislada y se posiciona como una capacidad transversal. Su efectividad depende menos de la tecnología en sí y más de la integración con la estrategia, la claridad en la toma de decisiones, la calidad del talento y el involucramiento de la alta dirección. Las organizaciones que delegan este tema exclusivamente al área de TI están, en la práctica, subestimando su impacto.

El punto de fondo es este: la ciberseguridad es, hoy, un componente de la competitividad. No se trata únicamente de evitar incidentes, sino de construir organizaciones capaces de operar con certidumbre en entornos inciertos. Aquellas que logren anticipar riesgos, responder con agilidad y mantener la continuidad bajo presión no solo reducirán su exposición, sino que también estarán mejor posicionadas para crecer. La conversación, en última instancia, deja abierta una pregunta que las empresas no pueden postergar: ¿estamos gestionando la ciberseguridad como un costo o como una capacidad estratégica?

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Monterrey | 9 | Abril | 2026

Gestión integral de siniestros industriales

Gestión integral de siniestros industriales

Más allá de la respuesta operativa, los siniestros industriales se han convertido en un punto de inflexión para la estrategia empresarial. Bajo esta premisa, el Comité de Asuntos Fiscales, en conjunto con el Comité de Seguridad de AMERICAN CHAMBER OF COMMERCE OF MEXICO, Capítulo Noreste, abrió un espacio de diálogo para analizar cómo estos eventos reconfiguran el riesgo, la carga fiscal y la certidumbre jurídica de las empresas. La conversación reunió a Erik Cavazos, Director de Protección Civil del Gobierno del Estado de Nuevo León, y Arnoldo Rodríguez, Socio Líder de Impuestos en JA del Río, y integró perspectivas clave para transformar la gestión de contingencias en una ventaja estratégica.

La gestión de siniestros industriales ha dejado de ser un tema operativo para convertirse en un factor determinante de la resiliencia y competitividad empresarial. Más allá de la respuesta inmediata, estos eventos ponen a prueba la capacidad de las organizaciones para proteger sus activos, mantener la continuidad de sus operaciones y navegar por un entorno regulatorio cada vez más exigente. 

En México, este reto se inserta en un marco de protección civil amplio y fragmentado, donde la correcta implementación, más que la regulación en sí, representa el principal desafío. La falta de homologación de criterios, las brechas en la capacidad institucional y la coordinación imperfecta entre autoridades y empresas generan un entorno en el que la gestión del riesgo depende, en gran medida, de la preparación interna de cada organización. En este contexto, la prevención se consolida como una ventaja competitiva. 

Las empresas que invierten en la identificación de riesgos, el análisis de escenarios y el monitoreo continuo no solo reducen la probabilidad de incidentes, sino que toman decisiones más informadas bajo presión. Sin embargo, la adopción de estas prácticas sigue siendo desigual, limitada por barreras de inversión, por capacidades técnicas y por la cultura organizacional. Cuando ocurre un siniestro, la diferencia entre control y escalamiento radica en la preparación. La activación oportuna de protocolos, la claridad en la toma de decisiones y la coordinación efectiva entre actores internos y externos determinan no solo la magnitud del impacto, sino también la velocidad de recuperación. En este punto, la gestión de crisis deja de ser reactiva y se convierte en una prueba de gobernanza corporativa.

Es, sin embargo, en la fase posterior donde se concentra uno de los mayores riesgos para las empresas. La gestión documental, la interacción con aseguradoras y autoridades, y el tratamiento contable y fiscal del evento definen la capacidad para recuperar pérdidas y evitar contingencias legales. Una ejecución deficiente en esta etapa puede traducirse en sanciones, litigios y afectaciones financieras a largo plazo. 

Desde una perspectiva financiera, los siniestros afectan directamente la valuación de los activos, el reconocimiento de pérdidas y la liquidez de las empresas. La solidez del expediente del siniestro, respaldada por evidencia técnica, registros contables y trazabilidad documental, se convierte en un activo estratégico para sostener la posición de la empresa frente a auditorías, aseguradoras y autoridades fiscales. Adicionalmente, estos eventos pueden derivar en responsabilidades administrativas, civiles e incluso penales, especialmente en contextos de incumplimiento normativo o de afectación a terceros. Esto refuerza la necesidad de integrar la gestión de riesgos como eje transversal de la estrategia corporativa, más allá de su tratamiento como una función aislada.

En este escenario, la colaboración público-privada emerge como un habilitador clave. Fortalecer la coordinación, elevar estándares y compartir mejores prácticas no solo reducen la vulnerabilidad ante siniestros, sino que también contribuyen a construir entornos más predecibles para la inversión y la operación empresarial.

En última instancia, la gestión de siniestros no debe entenderse como una capacidad reactiva, sino como un componente estructural de la competitividad. Las organizaciones que logren integrar prevención, respuesta y recuperación en una lógica estratégica estarán mejor posicionadas no solo para enfrentar crisis, sino también para operar con mayor certidumbre en entornos complejos.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Monterrey | 9 | Abril | 2026

Seguridad 2026: un factor estratégico para la competitividad empresarial

Seguridad 2026: un factor estratégico para la competitividad empresarial

En los últimos años, la conversación sobre seguridad en México ha cambiado de tono y ha escalado a espacios de alta dirección, comités de riesgo y de planeación estratégica. La relocalización de cadenas productivas, el nearshoring y la revisión del T-MEC están reposicionando al occidente del país como una región clave para la operación empresarial, a lo que se suma la Copa Mundial de la FIFA 2026, que coloca a Jalisco y su entorno bajo una atención internacional creciente.

En este marco se llevó a cabo la sesión del Comité de Seguridad, concebida como un espacio de análisis y reflexión estratégica. En la mesa participaron representantes del sector empresarial junto con autoridades federales y estatales, mandos operativos de la Guardia Nacional, integrantes de la Fiscalía General de la República, enlaces del C5 Escudo Urbano, especialistas de la Secretaría de la Defensa Nacional y equipos de la Secretaría de Inteligencia y Búsqueda de Personas.

De la reacción a la prevención

El occidente de México concentra nodos estratégicos de la economía nacional. El puerto de Manzanillo, los corredores industriales del Bajío, los centros de distribución en Jalisco y la conexión con la frontera norte conforman un sistema altamente interdependiente. En este contexto, los incidentes dejan de ser eventos aislados: un robo de carga, una disrupción logística o la infiltración de productos ilícitos generan efectos en cadena que impactan en tiempos, costos, cumplimiento y confianza. A ello se suma la evolución del mercado ilícito, cada vez más sofisticado, lo que obliga a las empresas a gestionar riesgos que trascienden fronteras administrativas y sectoriales.

Esta realidad es especialmente visible en ciertas industrias. En el sector farmacéutico, el robo de medicamentos representa un riesgo sanitario cuando se compromete la cadena de frío. En el sector de alimentos y bebidas, la piratería y la adulteración afectan tanto a las marcas como a la seguridad del consumidor. En el sector tabacalero, el comercio ilícito continúa financiando estructuras criminales y afectando la recaudación fiscal. Frente a este entorno, el enfoque tradicional de seguridad resulta insuficiente. La conversación se desplaza hacia la prevención, la inteligencia y la coordinación. Más que invertir más, el reto para las organizaciones es invertir mejor: entender patrones, compartir información y alinear esfuerzos entre los sectores público y privado.

El Mundial FIFA 2026 como catalizador de capacidades

La Copa Mundial de la FIFA 2026 se concibe no solo como un evento deportivo, sino también como un catalizador para la modernización de las capacidades de seguridad en Jalisco y en la región occidental. Más allá de la coyuntura, el énfasis recae en el legado. La colaboración internacional y los programas de capacitación especializada, incluidos esquemas de entrenamiento de alto nivel con agencias estadounidenses, están fortaleciendo el perfil técnico de las corporaciones locales frente a amenazas no convencionales, capacidades que se mantendrán como un activo para la seguridad pública y corporativa más allá del torneo.

De manera complementaria, la conformación de un esquema de gobernanza específico para el Mundial impulsa la integración operativa del C5 con estadios y zonas de alta concentración, mediante tecnologías como el reconocimiento facial y la biometría. Este proceso representa un avance relevante hacia entornos de seguridad más integrados en áreas prioritarias, con beneficios que trascienden el evento y fortalecen la gestión del riesgo a largo plazo.

Un comité que responde a los retos 

La sesión permitió identificar una agenda común que hoy orienta la conversación entre AMCHAM y las autoridades, articulada en torno a principios ampliamente compartidos que reflejan un cambio de enfoque en la gestión de la seguridad:

  • Colaboración público-privada, como base para enfrentar riesgos complejos.
  • Denuncia efectiva, entendida como un insumo estratégico para la generación de inteligencia.
  • Uso estratégico de datos para el análisis de patrones y la toma de decisiones.
  • Prevención, aplicada tanto a la logística como a los entornos digitales.
  • Evidencia como condición mínima para reducir la impunidad.

Esta agenda se construye sobre una visión regional. La priorización de cinco estados responde a una lógica de mercado y de conectividad que reconoce al Corredor Logístico de Occidente como un eje fundamental para el comercio regional y transfronterizo. En este corredor, Colima desempeña un papel crítico al albergar el puerto de Manzanillo; Jalisco se consolida como hub logístico y tecnológico; Michoacán y Guanajuato operan como motores agroindustriales y manufactureros; mientras que Nayarit y Aguascalientes funcionan como zonas de tránsito y amortiguamiento clave para la continuidad de la cadena de suministro hacia el norte del país.

Como parte de esta estrategia, la vinculación con las autoridades constituye un componente central para asegurar que los esfuerzos del sector privado se traduzcan en resultados tangibles. Bajo esta lógica, el Comité de Seguridad prioriza una coordinación estrecha con la Fiscalía General de la República como ancla jurídica para delitos de alto impacto; con la Secretaría de la Defensa Nacional en labores de contención y desarme; con la Guardia Nacional en la protección de carreteras y corredores logísticos; con el C5 Escudo Urbano como eje operativo para la gestión de emergencias y videovigilancia; y con la Secretaría de Inteligencia y Búsqueda de Personas como interlocutor estratégico para el análisis de patrones delictivos y el aprovechamiento del valor de los datos.

Recomendaciones clave para las empresas

Para las empresas, cobra relevancia avanzar simultáneamente en tres frentes complementarios. En primer lugar, profundizar en la integración tecnológica, alineando los sistemas de monitoreo y rastreo corporativos con los esquemas institucionales, de forma que la información habilite respuestas oportunas y no solo análisis posteriores. 

De manera paralela, resulta clave fortalecer las capacidades internas para la preservación adecuada de la evidencia, partiendo del entendimiento de que una investigación sólida inicia con la correcta gestión de la información y los activos por parte de la propia organización. Finalmente, la revisión continua de la cadena de suministro, incluidos los distribuidores y proveedores, se consolida como una herramienta esencial para reducir vulnerabilidades y prevenir la infiltración de productos ilícitos.

El mensaje es claro: las empresas ya no son únicamente usuarias de seguridad; son actores relevantes en su construcción. Gestionar el riesgo de forma estratégica implica asumir un rol activo, invertir en información, fortalecer la coordinación y adoptar una visión regional alineada con la dinámica real del negocio.

Para el occidente de México, el horizonte de 2026 no es solo una referencia temporal. Es una oportunidad para consolidar un modelo en el que la seguridad deje de ser un factor de incertidumbre y se convierta en un habilitador de competitividad, confianza y crecimiento sostenible.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO | CAPITULO GUADALAJARA
Guadalajara | 18 | febrero | 2026

Transformación Industrial y Seguridad Operativa en el Marco de una Nueva Arquitectura Regional

Transformación Industrial y Seguridad Operativa en el Marco de una Nueva Arquitectura Regional

El Innovation 360° Summit, organizado por los Comités de Manufactura y Excelencia Operativa, Innovación y Transformación Digital y Seguridad de AMCHAM Noreste, reunió a especialistas y tomadores de decisión para analizar cómo la transformación tecnológica y los nuevos estándares logísticos están impulsando una nueva era de competitividad industrial en la región.

Hoy, la aceleración de la transformación digital, los ajustes regulatorios de alto impacto y la ola de inversiones asociadas al nearshoring están generando una oportunidad histórica para escalar capacidades, atraer mayor valor agregado y consolidar empleos de alta especialización. En este escenario, el Summit buscó ofrecer visión estratégica y claridad operativa a quienes lideran decisiones clave para el crecimiento de los próximos años.

Transformación industrial: hacia operaciones más inteligentes y productivas

Uno de los grandes consensos del Summit fue que la modernización tecnológica ya no es una opción, sino la base del crecimiento competitivo. Plataformas industriales de datos, instrumentación avanzada mediante IoT y el uso de inteligencia artificial para mantenimiento predictivo y optimización de procesos están impulsando operaciones más productivas, eficientes y con menor incidencia de fallas.

Sin embargo, los especialistas enfatizaron que la tecnología solo genera resultados cuando se sostiene sobre información confiable y bien gobernada. La clave está en contar con datos correctamente capturados y estandarizados, y con arquitecturas que permitan la interoperabilidad entre sistemas heredados y soluciones modernas. De hecho, las barreras más recurrentes para escalar estos proyectos no suelen ser técnicas, sino organizacionales: falta de gobernanza de datos, documentación insuficiente y resistencia al cambio.

Seguridad logística: certidumbre como activo estratégico

El segundo eje central del Summit fue la seguridad logística y el cumplimiento normativo, factores que hoy resultan decisivos para garantizar operaciones confiables. La evolución reciente de la regulación aduanera y las mayores exigencias en trazabilidad están elevando la responsabilidad administrativa de importadores, distribuidores y operadores logísticos, así como los estándares de documentación y prueba de materialidad. Ante ello, las empresas deben actualizar controles internos, mejorar la trazabilidad física y documental, y fortalecer sus canales de comunicación con autoridades y socios operativos.

Además, los retos de seguridad física, las presiones geopolíticas y la saturación de infraestructura en cruces fronterizos subrayan la importancia de contar con protocolos de gestión de incidentes, evaluaciones de proveedores basadas en riesgo y planes de continuidad que mitiguen impactos operativos y reputacionales.

Este entorno normativo también tiene un componente técnico ineludible. Para facilitar verificaciones y auditorías, es necesario integrar procedimientos auditables que conecten información logística, contable y productiva, garantizando documentación trazable desde el origen hasta el destino. Asimismo, al incorporar nuevas tecnologías, la alineación con estándares internacionales de ciberseguridad se vuelve indispensable. La automatización debe ir de la mano de protección de datos, segmentación de redes industriales y planes de respuesta ante incidentes probados regularmente, asegurando una operación más sólida y resistente.

Recomendaciones estratégicas para aprovechar la ventaja regional

Frente a este escenario, las recomendaciones estratégicas derivadas del Summit son claras y accionables:

  1. Priorizar la gobernanza de datos como iniciativa corporativa, estableciendo políticas de captura, almacenamiento y calidad de datos que permitan convertir los datos operativos en decisiones confiables y ágiles. 
  2. Modernizar con base en casos de uso escalables, impulsando la tecnología con retorno comprobable y menor riesgo técnico, evitando soluciones aisladas que no generen impacto real en la productividad.
  3. Fortalecer el cumplimiento a lo largo de la cadena de suministro, incorporando cláusulas de trazabilidad, auditoría y reporte que faciliten la rendición de cuentas con proveedores y operadores logísticos. 
  4. Impulsar la capacitación y gestión del cambio que aceleren el upskilling del personal operativo y técnico, con especial atención a la interoperabilidad entre generaciones de sistemas y a la gestión del conocimiento. 
  5. Potenciar la colaboración público-privada, articulando mesas de trabajo que armonicen criterios regulatorios, promuevan pilotos normativos y generen guías prácticas que faciliten el cumplimiento y fortalezcan la competitividad regional.

Un ecosistema más fuerte para la próxima década

Finalmente, el Summit subrayó la importancia de fortalecer las capacidades institucionales y técnicas que permitirán a las organizaciones adaptarse con éxito a las nuevas condiciones del entorno regional. Se destacó la necesidad de impulsar estrategias de modernización basadas en evidencia, alinear los procesos a los marcos regulatorios vigentes y consolidar mecanismos internos que aseguren trazabilidad, calidad de la información y protección de los sistemas críticos.

El mensaje fue claro: la competitividad de los próximos años dependerá de la colaboración inteligente entre empresas, instituciones gubernamentales y centros especializados. Solo así podremos consolidar un ecosistema industrial más seguro, más sofisticado y plenamente preparado para aprovechar las oportunidades que traerá la próxima década.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Monterrey, Nuevo León | 01 | 12 | 2025

Construyendo entornos seguros: prevención de secuestro, robo y extorsión

Comité de Seguridad

En un contexto donde la seguridad se ha consolidado como una de las principales preocupaciones para la operación y crecimiento de las empresas, la información se convierte en un activo estratégico. Las organizaciones que saben cómo anticiparse y responder ante amenazas son las que garantizan la protección de sus colaboradores y la continuidad de su operación. Por ello, el Comité de Seguridad de AMCHAM Ciudad de México sostuvo un intercambio clave con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), con el objetivo de brindar información y herramientas para prevenir riesgos, proteger a sus colaboradores y fortalecer sus capacidades de respuesta ante delitos. 

Juan Francisco Vera, Director de Análisis Criminal de la SSPC, ofreció una explicación integral sobre los delitos de secuestro virtual y extorsión, un fenómeno creciente que afecta tanto a ciudadanos como a empresas. Abordó sus definiciones legales, modus operandi, sanciones aplicables y recomendaciones, con el objetivo de fomentar una cultura de prevención y colaboración activa con las autoridades. 

¿Qué está ocurriendo?

El delito de extorsión, de acuerdo con el Artículo 390 del Código Penal Federal, implica forzar a una persona a realizar o tolerar algo para obtener un lucro o causar un perjuicio patrimonial. Las penas oscilan entre 2 a 8 años de prisión y multas de 40 a 160 días, las cuáles se agravan cuando son cometidos por servidores públicos o grupos delictivos organizados.

Por su parte, el secuestro, regulado por la Ley General para Prevenir y Sancionar los Delitos en Materia de Secuestro, consiste en la privación de la libertad para obtener un beneficio, ya sea económico o de otra índole. Las penas pueden alcanzar hasta 140 años de prisión, especialmente si se causa daño a la víctima. 

En su forma virtual, ambos delitos han adoptado métodos cada vez más sofisticados: llamadas de simulación, amenazas de cárteles, suplantación de autoridades y uso de información personal. 

¿Cómo impacta a las empresas?

Cada vez más empresas reportan cobros de “renta” por parte de extorsionadores, afectando su operación, reputación y clima laboral. En 2024, se registró un incremento en extorsiones presenciales, donde los delincuentes se presentan físicamente a exigir pagos. Estos actos no solo generan pérdidas económicas, sino que deterioran la confianza y la estabilidad del entorno de negocios. 

¿Qué hacer? Recomendaciones clave de la SSP

  • Mantener la calma y verificar la situación 
  • No ceder ante presiones y denunciar los hechos con datos verificables (teléfonos, cuentas, ubicación) 
  • Establecer canales internos de prevención y capacitar a colaboradores en cómo actuar ante intentos de extorsión
  • Fortalecer la comunicación con autoridades locales y federales
  • Impulsar campañas de concientización en comunidades empresariales y vecinales

Colaboración público-privada: más necesaria que nunca

Es importante  fortalecer la cooperación entre ciudadanos, empresas y autoridades para prevenir y combatir estos delitos, subrayando la necesidad de fomentar una cultura activa de denuncia y prevención.

La seguridad no es un esfuerzo aislado; es una condición habilitadora del crecimiento, la inversión y el desarrollo sostenible. En AMCHAM, seguiremos promoviendo herramientas concretas, espacios de colaboración y puentes efectivos con las autoridades, con el propósito de garantizar la continuidad de los negocios y el fortalecimiento de un México más seguro, próspero e incluyente.


AMERICAN CHAMBER/MEXICO

AMCHAM

AMERICAN CHAMBER/ OF COMMERCE OF MEXICO

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | (02 | 07 | 2025)

Día 1 | Estructura, Competencia y Facultades de la Nueva Administración Pública Federal

Día 1 | Estructura, Competencia y Facultades de la Nueva Administración Pública Federal

En un contexto de transformación institucional en México, el Comité de Legalidad y Estado de Derecho reunió a secretarios de Estado, legisladores, funcionarios públicos y expertos del sector privado para comprender y analizar los cambios que han reconfigurado la estructura del Gobierno Federal.

Se abordaron tres grandes ejes estratégicos que marcan el pulso del nuevo diseño institucional: la arquitectura de la nueva Administración Pública Federal, la integración de organismos constitucionales autónomos al Ejecutivo, y la gobernanza en seguridad pública.

La nueva Administración Pública Federal: estructura, autonomía y ciudadanía

La Senadora Verónica Camino Farjat expuso la perspectiva legislativa sobre la reforma a la Administración Pública Federal, enfocada en integrar a los órganos constitucionales autónomos al Ejecutivo para optimizar recursos y evitar duplicidades. Esta configuración busca mayor eficiencia y una asignación más estratégica del presupuesto.

Un ejemplo de este rediseño es la creación de la Secretaría de la Mujer, que coloca la perspectiva de género como eje transversal de la política pública, con presupuestos fortalecidos para combatir la violencia y fomentar el empoderamiento económico de las mujeres.

La simplificación administrativa es otro pilar clave: interoperabilidad entre plataformas, trámites digitales, validación de licencias en línea y un modelo de transparencia más accesible y eficiente. En paralelo, la creación del Fondo de Pensiones para el Bienestar pretende abrir las puertas a nuevas formas de justicia social para las generaciones futuras.

Órganos autónomos: ¿integración o desaparición?

Una de las propuestas más controvertidas es la absorción de organismos constitucionales autónomos. Isabel Davara, Socia Fundadora de Davara Abogados, explicó el nuevo diseño institucional del INAI, que pasará a formar parte de una unidad administrativa dependiente de la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno. En el nuevo esquema se plantean tres direcciones generales especializadas: Datos Personales en el Sector Público; Datos Personales en el Sector Privado, y Evaluación, Verificación y Sanción; aunque persiste la incertidumbre sobre cómo se ejercerán las facultades de verificación y sanción.

“Es fundamental que las direcciones y unidades cuenten con personas especializadas y estructuras colegiadas para seguir cumpliendo estándares internacionales —como el Convenio 108 del Consejo de Europa— y los compromisos asumidos en acuerdos como el T-MEC y la OCDE.”

La desaparición de la COFECE fue contextualizada por Fernando Carreño, Socio en Von Wobeser y Sierra. Aunque el nuevo replica elementos del pasado, como un pleno colegiado y la autonomía técnica, genera inquietud por los nuevos umbrales de notificación, el aumento de sanciones económicas y la posible desventaja regulatoria frente a empresas del Estado. La experiencia con la apertura del mercado gasolinero fue citada como un caso emblemático de éxito regulatorio que podría perderse si se politiza la nueva autoridad.

En el sector telecomunicaciones, Edgar Olvera, Socio de Greenberg Traurig y exsubsecretario de Comunicaciones, destacó los retos de un modelo donde el Estado podría ser considerado juez y parte: regulador y operador. Sin salvaguardas institucionales claras, esto podría desequilibrar la competencia y frenar la inversión. La propuesta requiere de leyes secundarias sólidas, políticas de espectro eficientes y, sobre todo, una autoridad técnica y verdaderamente independiente.

Seguridad Pública y Protección Ciudadana: rediseño institucional y visión estratégica

Los cambios institucionales también alcanzaron a la seguridad pública. Marcela Figueroa Franco, Secretaria Ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública, puntualizó los cuatro pilares de la estrategia nacional: atender las causas estructurales de la violencia, fortalecer la Guardia Nacional, utilizar la inteligencia para combatir el crimen y una mayor coordinación entre órdenes de gobierno.

Reformas al artículo 21 constitucional y a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal refuerzan la capacidad operativa de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, así como la institucionalidad del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Dos reformas están sobre la mesa: una nueva Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, más moderna y funcional, y la propuesta de Ley del Sistema Nacional de Inteligencia e Investigación para la Seguridad Pública que busca regular el uso de la inteligencia bajo parámetros técnicos, éticos y legales. Ambas apuntan a profesionalizar las fuerzas de seguridad, coordinar mejor los esfuerzo federales, estatales y municipales, y enfrentar retos como la violencia de género o la desaparición forzada con herramientas más eficaces.

También subrayó la necesidad de dignificar las condiciones laborales de las y los policías y anunció el uso estratégico de la infraestructura carretera nacional, como la de Caminos y Puentes Federales, como aliada en la seguridad territorial.

“La colaboración del sector privado en la identificación de puntos críticos de riesgo, así como el fortalecimiento de la cooperación internacional, son necesarios para obtener resultados relevantes en materia de intercambio de información, capacitación y coordinación operativa.”

México está escribiendo un nuevo capítulo en su historia institucional. El rediseño del aparato gubernamental plantea oportunidades importantes y desafíos que deben ser gestionados con visión y estrategia para encontrar el equilibrio entre eficiencia y transparencia, entre concentración de funciones y contrapesos reales, entre velocidad de reforma y solidez institucional.

Porque más allá de las estructuras, lo que está en juego es el Estado de Derecho, la confianza ciudadana y la capacidad del Estado mexicano para responder con eficacia a los desafíos del siglos XXI.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 17 | mayo | 2025