Propiedad intelectual e innovación: una decisión estratégica para el desarrollo de México
¿Por qué la propiedad intelectual es clave para el futuro de México?
En el marco del Día Mundial de la Propiedad Intelectual, American Chamber of Commerce of Mexico y la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica suscribimos esta declaración conjunta con la convicción de que el diálogo sobre la propiedad intelectual en la esfera pública debe centrarse en su fortalecimiento continuo. Si aspiramos a que el conocimiento se traduzca en bienestar para la sociedad, la evidencia comparada revela de manera consistente la necesidad de elevar los estándares que protegen la innovación.
Diversos análisis comparativos muestran que las economías con mayores niveles de protección a los derechos de propiedad —incluida la intelectual— presentan también mayores niveles de ingreso, innovación y estabilidad económica1. Esta relación no es meramente correlacional, sino estructural. Algunos organismos internacionales han destacado que un sistema eficaz de derechos de propiedad intelectual forma parte de las condiciones habilitantes para la innovación y el crecimiento económico sostenido2.
En razón de lo anterior,
AMERICAN CHAMBER/ OF COMMERCE OF MEXICO
y la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica.
Reunidas con el propósito de contribuir al fortalecimiento del ecosistema de innovación en México,
Reconociendo el papel estructural de la propiedad intelectual en el desarrollo económico y social,
Y convencidas de la necesidad de una acción coordinada entre sector público, industria y sociedad,
Declaramos que:
- La propiedad intelectual constituye un sistema integral, interdependiente y transversal. Su eficacia descansa en la solidez de cada uno de sus componentes —patentes, marcas, derechos de autor y secretos industriales— así como de su aplicación coherente a lo largo de todo el entorno regulatorio.
- Los países que han alcanzado mayores niveles de desarrollo económico en las últimas décadas comparten un rasgo común: marcos robustos, previsibles y efectivamente exigibles de protección a la propiedad intelectual. La evidencia es inequívoca: la innovación sostenida requiere certeza jurídica efectiva.
- La propiedad intelectual es un habilitador central de la actividad científica. Lejos de concentrar beneficios en unos cuantos, permite que la investigación generada en universidades, centros públicos y emprendimientos tecnológicos se traduzca en valor económico, transferencia de conocimiento y bienestar social.
Reconocemos que:
- México cuenta con capacidades científicas, talento humano y sectores industriales avanzados que, bajo las condiciones adecuadas, pueden posicionarlo como un actor relevante en la economía global del conocimiento.
- No obstante, el desarrollo de este potencial exige un entorno regulatorio coherente y predecible, en el que la protección a la propiedad intelectual se articule de manera consistente con otras políticas públicas, incluyendo la regulación sanitaria, el comercio internacional y los esquemas de compras públicas, para evitar distorsiones que limiten la innovación y el acceso.
Afirmamos que:
- La protección a la propiedad intelectual no puede concebirse como un elemento aislado ni como una variable negociable en detrimento de la innovación. Es una condición estructural para el crecimiento económico, la atracción de inversión y la transferencia voluntaria de tecnología.
- En este contexto, los compromisos internacionales asumidos por México —incluyendo aquellos derivados del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), particularmente en materia de protección de la innovación, datos de prueba y mecanismos de observancia— deben entenderse como una base mínima para la consolidación de un entorno competitivo, y no como un techo regulatorio.
- Los procesos de negociación comercial deben alinearse sistemáticamente con este objetivo, asegurando que los acuerdos internacionales contribuyan a elevar los estándares de protección de la propiedad intelectual y a fortalecer la certidumbre jurídica.
- México debe aprovechar la amplia red de tratados internacionales con economías líderes en innovación como Canadá, Estados Unidos, Japón, la Unión Europea, y el Reino Unido, para profundizar la coordinación con las autoridades competentes en materia de promoción, registro y protección de la propiedad intelectual.
Nos comprometemos a:
- Colaborar activamente con el Estado mexicano en el diseño e implementación de políticas públicas que fortalezcan el ecosistema de innovación, en línea con las prioridades del Plan México.
- Contribuir con propuestas técnicas, jurídicas y regulatorias que consoliden un sistema de propiedad intelectual sólido, coherente y alineado con las mejores prácticas internacionales.
- Impulsar el diálogo permanente y estructurado entre industria, academia y autoridades, como base para la construcción de soluciones sostenibles, medibles y orientadas a resultados.
Hacemos un llamado a:
- Que la conducción de la política comercial y los procesos de negociación internacional se orienten de manera consistente a consolidar y elevar los estándares de protección de la propiedad intelectual.
- Que en la definición e implementación de marcos regulatorios sectoriales se preserve la coherencia con los principios de protección a la innovación, asegurando que las decisiones técnicas y regulatorias refuercen, y no debiliten, el ecosistema de propiedad intelectual.
- Que los mecanismos de adquisición pública, regulación digital y las políticas de acceso se diseñen de forma tal que no introduzcan distorsiones que desincentiven la inversión en investigación y desarrollo, particularmente en sectores intensivos en conocimiento.
- Que se fortalezcan los canales institucionales de diálogo técnico con las industrias intensivas en innovación —incluyendo salud, economía digital y producción cultural— como condición necesaria para el diseño de políticas públicas eficaces y sostenibles.
Concluimos que:
El fortalecimiento de la propiedad intelectual no es una agenda sectorial, sino una decisión estructural de país.
De su solidez dependerá la capacidad de México para transitar hacia una economía basada en conocimiento, innovación y alto valor agregado.
Proteger la innovación es construir futuro
1 https://internationalpropertyrightsindex.org/full-repordeunfactor a t
2 Alemania, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Finlandia, Noruega, Países Bajos y el Reino Unido aparecen de manera consistente entre los mejor posicionados en el Índice Mundial de Innovación (Global Innovation Index) de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Estos mismos países destacan también en el Índice de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y en mediciones de capacidades sanitarias como la del Global Health Security Index, lo que permite observar un patrón claro en la intersección entre innovación, desarrollo y salud.
AMERICAN CHAMBER/MEXICO
28 | Abril | 2026















