Día 2 | Compliance 360: Integridad, Tecnología y Confianza Empresarial

Día 2 | Compliance 360: Integridad, Tecnología y Confianza Empresarial

Los riesgos empresariales rara vez permanecen dentro de una sola área. Una inconsistencia documental puede revelar un problema logístico; una relación comercial puede generar exposición frente a regímenes de sanciones; y una negociación corporativa puede convertirse en un riesgo de competencia económica antes de concluir.

Esta visión integral orientó la segunda jornada de “Compliance 360: Integridad, Tecnología y Confianza Empresarial”. Después de abordar la inteligencia artificial, la protección de datos, la ciberseguridad y la confianza empresarial durante el primer día, la jornada del 24 de septiembre analizó la gestión de terceros, las designaciones de Organizaciones Terroristas Extranjeras y las nuevas tendencias en competencia económica.

Los tres paneles coincidieron en que un programa efectivo no es aquel que aparenta eliminar todos los riesgos, sino el que permite identificarlos, comunicarlos y atenderlos antes de que se conviertan en una crisis.

PANEL 1 | Del contrato inicial al monitoreo continuo de terceros

El primer panel reunió a Adriana Romo, Trade Compliance Officer de UPS, e Iván Szymanski, Partner, Head of Corporate, Antitrust and Compliance de VTZ, bajo la moderación de Gerardo Arana, Gerente Nacional de Asuntos Públicos de AMCHAM.

Las cadenas de suministro dependen de clientes, proveedores, transportistas, agentes aduanales, autoridades y otros prestadores de servicios. Esta interdependencia permite mantener la velocidad de las operaciones, pero amplía los puntos en los que puede surgir un riesgo operativo, reputacional o de integridad.

La firma de un contrato o la evaluación inicial de un proveedor ya no ofrecen protección suficiente. La propiedad, actividades, relaciones y exposición de un tercero pueden cambiar, por lo que la debida diligencia debe pasar de una fotografía inicial a un proceso de monitoreo continuo.

Las certificaciones como OEA o CTPAT constituyen referencias útiles, pero no sustituyen el conocimiento directo del proveedor. La empresa también necesita comprender cómo opera, qué cultura de integridad mantiene y si sus prácticas son compatibles con las propias.

El nivel de revisión debe ser proporcional al riesgo. Un proveedor de artículos administrativos no exige necesariamente el mismo escrutinio que un agente aduanal en contacto con autoridades o un transportista responsable de mercancías sensibles. Los cambios repentinos en instrucciones, operaciones inusualmente urgentes, rutas distintas a las habituales o la falta de apertura para explicar una inconsistencia pueden justificar una revisión adicional.

La sesión también destacó los riesgos generados por los silos internos. Compras, logística, ventas y comercio exterior pueden poseer información relevante sobre un mismo proveedor sin compartirla. Una empresa puede contar con la información necesaria para anticipar un riesgo y, aun así, no actuar porque esa información permanece fragmentada.

Los programas de cumplimiento deben responder al tamaño, operación y recursos de cada organización. Copiar las políticas de una multinacional o abrir una línea de denuncia sin definir quién la atenderá puede producir una apariencia de cumplimiento sin modificar las prácticas. Esta proporcionalidad también debe considerarse cuando las grandes empresas establecen requisitos para proveedores de menor tamaño.

El compliance debe funcionar como un facilitador del negocio: suficientemente riguroso para proteger la operación y lo bastante cercano para comprender cómo funciona.

PANEL 2 | Designaciones FTO y exposición empresarial

El segundo panel contó con la participación de Alberto Lascurain, Transactional and Compliance Attorney de Holland & Knight, y Enrique Riquelme, Counsel de Von Wobeser y Sierra. La conversación fue moderada por Mare Chevez, Senior Manager Compliance de Invenergy.

Las designaciones de organizaciones criminales como Organizaciones Terroristas Extranjeras —FTO, por sus siglas en inglés— modificaron el análisis de riesgos para las empresas con operaciones o vínculos con Estados Unidos. Conductas que antes podían analizarse únicamente desde la perspectiva de corrupción, lavado de dinero o delincuencia organizada ahora requieren considerar también sus posibles implicaciones bajo el marco estadounidense.

La aplicación extraterritorial de ciertas disposiciones puede afectar a empresas que operan en México, particularmente cuando utilizan el sistema financiero estadounidense, mantienen relaciones con compañías de ese país o participan en cadenas internacionales. Al mismo tiempo, los vínculos con organizaciones criminales pueden generar consecuencias conforme al derecho mexicano.

Esta superposición obliga a coordinar el análisis jurídico y de cumplimiento en ambas jurisdicciones. Una estrategia fragmentada puede dejar vacíos en la gestión del riesgo y en la documentación de las decisiones.

La debida diligencia constituye la primera línea de prevención, pero no debe limitarse a buscar el nombre de una empresa en listas restrictivas. También requiere identificar accionistas, administradores y beneficiarios finales, y considerar las reglas aplicables a entidades propiedad de personas sancionadas.

Asimismo, deben revisarse elementos operativos: si el domicilio corresponde con la actividad declarada, si existe infraestructura para prestar el servicio, si la empresa cuenta con presencia comercial verificable y si sus directivos pueden identificarse. Ningún indicador demuestra por sí solo una irregularidad, pero la acumulación de inconsistencias puede justificar controles reforzados.

El riesgo también varía por sector y ubicación. Actividades como transporte, comercio exterior e hidrocarburos, especialmente en regiones expuestas a extorsión o control territorial, pueden requerir mayor supervisión. El área de compras ocupa una posición estratégica para detectar intermediarios injustificados, modificaciones en instrucciones de pago o fraccionamientos inusuales.

No siempre será posible eliminar por completo la exposición, particularmente en comunidades remotas o con pocos proveedores disponibles. En estos casos, la empresa debe demostrar que identificó el riesgo, evaluó alternativas, adoptó medidas razonables y documentó el proceso. La documentación no sustituye al cumplimiento, pero permite acreditar que la organización actuó de buena fe y aplicó sus controles.

Los programas deben actualizarse frente a las nuevas modalidades delictivas. Además de capacitaciones, pueden realizarse simulacros inspirados en ejercicios de red teaming para evaluar cómo reaccionarían los colaboradores ante una extorsión, una solicitud de pago irregular o un incidente de ransomware.

La respuesta requiere la participación coordinada de legal, compliance, compras, finanzas, seguridad y personal en campo. Quienes conocen la operación pueden identificar señales que no aparecen en bases de datos ni cuestionarios corporativos.

PANEL 3 | Competencia económica como función preventiva

El tercer panel estuvo integrado por Fernanda Garza Magdaleno, Partner de Garza Magdaleno; Carlos Mena, Partner de Creel, García-Cuéllar, Aiza y Enríquez; y Fernando González, Partner de Chevez Ruiz Zamarripa. La moderación correspondió a Roberto Cardona, Partner de KPMG.

La conversación analizó los cambios recientes en la legislación y la transición de la COFECE hacia la Comisión Nacional Antimonopolio. Aunque todavía es pronto para evaluar plenamente el nuevo diseño institucional, las modificaciones a umbrales, plazos y sanciones exigen fortalecer los mecanismos preventivos.

El riesgo de competencia económica puede originarse en conversaciones con competidores, cláusulas contractuales, políticas de precios o negociaciones para una adquisición. Las empresas también deben atender cuidadosamente los requerimientos de información: ser identificadas como “terceros” en una investigación no necesariamente significa que se encuentren fuera del objeto del procedimiento.

En fusiones y adquisiciones, el análisis de competencia debe comenzar desde las primeras etapas. Incluso las operaciones que no requieren notificación pueden ser revisadas posteriormente si generan preocupaciones sobre sus efectos en el mercado. Por ello, no basta con comprobar los umbrales económicos; también deben evaluarse los traslapes entre actividades y la posible concentración.

Otro riesgo surge cuando las empresas comienzan a coordinarse antes de recibir la autorización correspondiente. Compartir información sensible, modificar estructuras o adoptar decisiones comerciales conjuntas puede interpretarse como una integración anticipada o gun jumping.

Los procesos de due diligence deben proteger la información competitiva. Los clean teams permiten limitar el acceso a precios, márgenes, listas de clientes y estrategias comerciales, reservándolos a equipos o asesores autorizados. Estos mecanismos deben establecerse desde el inicio y quedar documentados.

La prevención tampoco termina en las transacciones. Los contratos vigentes pueden contener exclusividades, restricciones territoriales, ventas atadas o esquemas de descuentos que requieran un nuevo análisis. Asimismo, los equipos comerciales necesitan capacitación para reconocer qué información no deben intercambiar con competidores, incluso en encuentros informales o actividades gremiales.

Un programa de competencia económica debe mantenerse activo mediante capacitación, revisión de acuerdos, auditorías y protocolos para responder a visitas de verificación. El momento para atender el riesgo no es cuando llega un requerimiento de la autoridad, sino cuando se diseña la operación, se negocia el contrato o se toma la decisión comercial.

La segunda jornada de Compliance 360 confirmó que la gestión de terceros, las designaciones FTO y la competencia económica comparten una misma necesidad: transformar el cumplimiento documental en una capacidad permanente de prevención y respuesta.

A lo largo de los dos días, las conversaciones mostraron que los riesgos legales, tecnológicos, operativos y reputacionales están cada vez más conectados. Para AMERICAN CHAMBER/MEXICO, estos espacios permiten compartir experiencias y contribuir al desarrollo de programas de integridad adaptables, coordinados y cercanos a la operación.

La resiliencia empresarial comienza cuando la información circula, las responsabilidades están claras y el compliance participa antes de que el riesgo se materialice.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 24 | septiembre | 2026

Día 1 | Compliance 360: Integridad, Tecnología y Confianza Empresarial

Día 1 | Compliance 360: Integridad, Tecnología y Confianza Empresarial

La inteligencia artificial puede analizar grandes volúmenes de información, identificar patrones y automatizar procesos que antes requerían horas de trabajo. Sin embargo, su capacidad para generar resultados no garantiza que estos sean correctos, justos o consistentes con los valores de una organización. La tecnología puede fortalecer los programas de cumplimiento, pero también amplificar riesgos cuando se implementa sin objetivos claros, controles adecuados y supervisión humana.

Esta reflexión articuló la primera jornada de “Compliance 360: Integridad, Tecnología y Confianza Empresarial”, organizada por los Comités de Innovación y TICs, Legalidad y Estado de Derecho, Servicios Financieros, Seguridad y Energía de AMERICAN CHAMBER/MEXICO. Durante el primer día, especialistas y líderes empresariales participaron en cuatro paneles para analizar la adopción responsable de la inteligencia artificial, su aplicación en los programas de compliance, la protección de datos y la ciberseguridad, así como la construcción de confianza con las comunidades y otros grupos de interés.

Las conversaciones coincidieron en una conclusión: la confianza empresarial no depende únicamente de cumplir reglas, sino de demostrar que las decisiones se toman con responsabilidad, trazabilidad y coherencia.

PANEL 1 | De los principios a la gobernanza responsable de la inteligencia artificial

La primera conversación reunió a Claudia del Pozo, Founder & Director de Eon Institute, y William Borders, Executive Vice President, Legal & Chief Compliance Officer de Invenergy, bajo la moderación de Katia Núñez, Head of Government Affairs and Policy for Latin America and Communications Leader de Kyndryl.

Uno de los principales desafíos identificados fue la distancia entre los principios de Inteligencia Artificial responsable y las decisiones cotidianas de las empresas. Conceptos como equidad, inclusión, transparencia y supervisión humana pueden permanecer en un nivel abstracto si no se traducen en criterios para determinar qué herramientas pueden utilizarse, con qué información, para qué propósitos y bajo la responsabilidad de quién.

La adopción debe comenzar por una pregunta sencilla: ¿qué problema busca resolver la organización mediante inteligencia artificial?

Más que medir únicamente cuántas personas utilizan estas herramientas, lo relevante es determinar si mejoran un proceso, reducen un riesgo o fortalecen la toma de decisiones.

Este análisis debe involucrar a toda la organización. Si los colaboradores ya utilizan IA para redactar documentos, analizar información o automatizar tareas, necesitan comprender sus posibilidades y límites. Una guía inicial puede establecer qué plataformas están autorizadas, qué información no debe compartirse y cuáles procesos requieren aprobación.

La inteligencia artificial también debe incorporarse a los mecanismos mediante los cuales la empresa ya evalúa sus decisiones comerciales, operativas y reputacionales. Los riesgos no se limitan a escenarios extraordinarios en los que una herramienta actúa de manera inesperada. También comprenden decisiones automatizadas que reproducen sesgos, sistemas que no representan a sus usuarios o soluciones adquiridas a terceros cuyo funcionamiento no puede explicarse.

Antes de escalar una herramienta, las empresas necesitan evaluar sus datos, probar su comportamiento en entornos controlados y definir límites proporcionales al nivel de riesgo. La inteligencia artificial debe apoyar al negocio, no sustituir el criterio con el que se conduce.

PANEL 2 |La inteligencia artificial como herramienta para un compliance preventivo

El segundo panel contó con la participación de Raphael Valerio Estrada, Compliance Executive Director de AT&T, y Rebeca Servín, Directora Jurídica para Latinoamérica de Microsoft. La conversación fue moderada por Manuel Haces, Vicepresidente del Comité de Innovación y TICs de AMCHAM y Gerente de Políticas Públicas y Asuntos Gubernamentales de Meta.

Los ejemplos compartidos mostraron que la inteligencia artificial ya produce cambios concretos en los programas de cumplimiento. Entre sus aplicaciones se encuentran la evaluación de riesgos, el análisis de conflictos de interés, el monitoreo regulatorio, la revisión de terceros, la identificación de patrones y la capacitación diferenciada según las funciones de cada colaborador.

En procesos de debida diligencia, estas herramientas pueden revisar grandes volúmenes de alertas para distinguir coincidencias relevantes de falsos positivos. En materia de conflictos de interés, pueden formular preguntas adicionales, clasificar declaraciones y separar los casos evidentes de aquellos que requieren la intervención de un especialista. También pueden reducir el tiempo destinado a tareas jurídicas repetitivas, como extraer información de solicitudes de autoridades o comparar contratos y convenios modificatorios.

No obstante, automatizar una tarea no significa transferir la responsabilidad. Durante la sesión se expuso un caso en el que una herramienta elaboró una cronología precisa a partir de una cadena de correos, pero sugirió una conclusión que no correspondía con lo sucedido. La información estaba ordenada correctamente; la interpretación necesitaba contexto adicional. Una respuesta técnicamente convincente puede seguir siendo incorrecta si no es revisada por una persona que comprenda sus implicaciones.

Por esta razón, la implementación debe comenzar con procesos de bajo riesgo, repetitivos y sujetos a reglas claras. Durante las primeras etapas, los resultados deben compararse con los obtenidos mediante el método tradicional. Solo después de comprobar su confiabilidad conviene ampliar la automatización, manteniendo controles para detener el proceso y remitir los casos ambiguos a un responsable.

Los profesionales de compliance no necesitan convertirse en ingenieros, pero sí comprender cómo funcionan las herramientas, reconocer sus limitaciones y colaborar con las áreas jurídicas, tecnológicas, financieras y operativas. El propósito no es automatizar todo lo posible, sino identificar dónde la tecnología puede generar valor sin desplazar la experiencia humana.

PANEL 3 |Protección de datos y ciberseguridad como responsabilidades empresariales

El tercer panel reunió a Juan Carlos Carrillo, CEO de OneSec; Sabas Casas, Security Services Head en México de Accenture; Isabel Davara, Founder Partner de Davara Abogados; y Patricia Chávez, representante de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. La moderación estuvo a cargo de Luis Miguel Dena, Vicepresidente del Comité de Seguridad de AMCHAM.

La conversación destacó que la protección de datos establece las condiciones bajo las cuales puede utilizarse la información, mientras que la ciberseguridad busca preservar su confidencialidad, integridad y disponibilidad. El compliance conecta ambas disciplinas mediante responsabilidades, controles y evidencias.

Un programa efectivo no puede limitarse a contar con políticas. Debe permitir demostrar qué información posee la empresa, dónde se encuentra, quién puede acceder a ella, con qué finalidad se utiliza y qué medidas la protegen durante su ciclo de vida. Esta trazabilidad es indispensable para prevenir incidentes y acreditar que la organización actuó con diligencia.

La inteligencia artificial vuelve todavía más relevante esta tarea. Si los datos no están clasificados y los permisos de acceso no se encuentran definidos, una herramienta puede revelar información que nunca debió estar disponible para ciertos usuarios. El problema, en ese caso, no proviene únicamente de la tecnología, sino de la ausencia de controles previos.

La responsabilidad tampoco puede concentrarse exclusivamente en el área de ciberseguridad. Jurídico, compliance, privacidad, tecnología, operaciones y alta dirección deben participar en una estructura que asigne funciones y evite que la intervención de múltiples áreas provoque que nadie asuma la coordinación. Prohibir la inteligencia artificial tampoco elimina el riesgo: puede propiciar que los colaboradores utilicen herramientas personales que la empresa no puede supervisar.

Cuando ocurre un incidente, las primeras horas son determinantes. La organización debe registrar lo sucedido, preservar evidencia, aislar equipos comprometidos y activar a las áreas responsables. La respuesta técnica debe coordinarse desde el inicio con las obligaciones jurídicas, la comunicación a las personas afectadas y, cuando corresponda, la colaboración con las autoridades.

Los ejercicios de simulación permiten comprobar si estos mecanismos funcionan en la práctica. La resiliencia no se demuestra afirmando que una empresa está protegida, sino preparándose para responder cuando sus controles resulten insuficientes.

La confianza como condición para mantener la licencia social

La última conversación estuvo a cargo de Gabriel Monroy, Country Manager de Invenergy México, y Erika Josefa Santiago, Head of Corporate Affairs, Communication and Impact de AES México y Presidenta del Comité de Energía de AMCHAM.

A diferencia de una autorización administrativa, la licencia social no se obtiene en un solo momento ni permanece vigente de manera automática. Se construye durante todas las etapas de un proyecto mediante la relación con comunidades, autoridades, clientes y otros grupos de interés.

Las comunidades cuentan con más información y exigen participar desde las primeras fases. Este involucramiento permite identificar preocupaciones, evaluar ajustes y diseñar programas sociales vinculados con necesidades reales, antes de que las decisiones técnicas o financieras sean difíciles de modificar.

La confianza depende de la correspondencia entre lo que una empresa comunica y lo que realiza. Una promesa incumplida puede tener más peso que un documento formal, particularmente en comunidades donde la palabra y la relación directa conservan una importancia central. Las organizaciones deben comunicar compromisos que puedan sostener, explicar sus procesos y responder con claridad incluso cuando una petición no resulte viable.

Los proyectos sociales también deben buscar beneficios duraderos. Durante el panel se compartieron experiencias de capacitación financiera para microempresarios, programas educativos y acceso a internet para escuelas cercanas a instalaciones energéticas. Estos ejemplos muestran que el impacto no depende solo del monto invertido, sino de identificar necesidades mediante trabajo de campo y construir soluciones que permanezcan en la comunidad.

La relación continua puede convertirse en un indicador de confianza. Cuando una comunidad mantiene abiertos los canales de comunicación y plantea sus preocupaciones directamente, la empresa conserva la posibilidad de responder antes de que una diferencia escale. Para ello, la presencia de gestores comunitarios en campo constituye una inversión estratégica.

Esta interacción también debe sujetarse a las políticas de integridad. Las solicitudes comunitarias requieren la participación de los equipos jurídicos y de compliance para evitar conflictos de interés, beneficios indebidos o compromisos incompatibles con las capacidades del proyecto. Escuchar no obliga a aceptar todas las solicitudes, pero sí exige evaluarlas y ofrecer una respuesta transparente.

La primera jornada de Compliance 360 mostró que la gobernanza tecnológica, la protección de la información, el cumplimiento y la licencia social no son conversaciones independientes. Todas responden a una misma exigencia: que las organizaciones puedan explicar cómo toman decisiones, demostrar que conocen sus riesgos y asumir responsabilidad por sus consecuencias.

La confianza empresarial se construye cuando la innovación, el cumplimiento y la conducta cotidiana avanzan en la misma dirección.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 23 | septiembre | 2026

AmCham/Mexico reúne al sector financiero binacional en el primer Foro de Servicios Financieros

AmCham/Mexico reúne al sector financiero binacional en el primer Foro de Servicios Financieros

Ciudad de México, 22 de abril de 2026. – AMERICAN CHAMBER/ OF COMMERCE OF MEXICO (AMCHAM/MEXICO) celebró hoy su primer Foro de Servicios Financieros con la participación de líderes del sector privado binacional, autoridades regulatorias y representantes de las principales empresas financieras con presencia en México.

El foro abordó tres temas centrales para el sector: los flujos de inversión y la continuidad del T-MEC en el contexto del nearshoring; las condiciones necesarias para acelerar la inclusión financiera en México; y la transición del efectivo a los pagos digitales, con datos del INEGI y perspectivas de la industria de cara a la Copa Mundial 2026.

“Hoy, los servicios financieros no son un sector más: son la infraestructura invisible que define qué tan rápido crece una economía, qué tan ampliamente se distribuyen sus beneficios y qué tan preparada está para competir en un entorno global cada vez más digitalizado. En ese contexto, hay señales claras de hacia dónde debemos avanzar”, expresó Oscar del Cueto, Presidente de AMCHAM/MEXICO.

En la primera mesa, moderada por Rafael Lechuga, Presidente del Comité de Servicios Financieros de CDMX de AMCHAM/MEXICO, participaron Sahra English, Head of International Government Affairs de Citi; Eugenio Madero, Director General de Rassini México; e Ivette Castillo, General Manager de GSI Latinoamérica de GE Vernova.

“Es sumamente relevante escuchar de voces expertas, de líderes en la región, empresariales, sobre sus perspectivas, y entender qué está en juego, cómo se están tomando las decisiones de negocio-inversión, y qué mensaje se debe dar desde el sector privado para abogar la preservación del Tratado”, expuso Rafael Lechuga.

La discusión giró en torno a los flujos de inversión hacia México y lo que está en juego para el sector financiero ante la revisión del T-MEC, además, se discutieron cuáles son las nuevas fronteras y retos en materia energética, de pagos electrónicos, y de inclusión e innovación financiera para las micro, pequeñas y medianas empresas, cuyo papel en el flujo comercial entre México y Estados Unidos es fundamental.

“En un mercado de alta demanda, volatilidad y poca certeza, las empresas, no importa el tamaño, deben invertir en tecnología, productividad e innovación, eso es su verdadero diferencial”, expresó Ivette Castillo.

La segunda mesa reunió a Socorro Vargas, Directora General para el Acceso a Servicios Financieros de la CNBV; Álvaro Vértiz, Socio Latinoamérica y Caribe de DGA Group; Oscar Ramírez, Director Bancaseguros Xcelerator MetLife México y Alejandro Cruz, Director de Políticas Pública de Nu México. El panel, moderado por Luis Vidal, Vicepresidente del Comité de Servicios Financieros de CDMX de AMCHAM/MEXICO, exploró las condiciones regulatorias, tecnológicas y de mercado que pueden acelerar la inclusión financiera con resultados medibles.

“Durante muchos años la conversación sobre inclusión financiera se ha centrado en el acceso. Sin embargo, hoy sabemos que el verdadero impacto ocurre cuando esos servicios se usan de manera efectiva y contribuyen a mejorar la salud financiera, la resiliencia económica y la capacidad de las personas para enfrentar eventos inesperados”, señaló Luis Vidal.

El tercer panel analizó la transición del efectivo a los pagos digitales en México, con la participación de Francisco Valdivia, Director General de Visa Mexico; Mariana Campos, Directora General de México Evalúa; y Gerardo Franco, Director General Adjunto de Censos Económicos del INEGI. La sesión fue moderada por Arturo Luna, Vicepresidente del Comité de Servicios Financieros de CDMX de AMCHAM/MEXICO.

“Tenemos en México una dicotomía, en donde por un lado seguimos viendo que el efectivo sigue teniendo un rol preponderante, pero, por otro lado, vemos las cifras y las estadísticas de cómo siguen avanzando los pagos digitales y hay datos muy positivos. Aunque a un menor ritmo del que nos gustaría, estamos avanzando en la dirección correcta”, afirmó Arturo Luna.

El Foro de Servicios Financieros de AMCHAM/MEXICO reafirma el papel de la Cámara como espacio de diálogo técnico y propositivo entre el sector privado binacional, las autoridades regulatorias y los actores que definen la agenda financiera de México y la región.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
 20 | Abril | 2026

Innovación, digitalización y nuevos modelos de negocio rumbo al Mundial 2026

Innovación, digitalización y nuevos modelos de negocio rumbo al Mundial 2026

El Mundial 2026 representa mucho más que un evento deportivo de escala global. También es una oportunidad para acelerar procesos de innovación, fortalecer la conectividad y abrir nuevas oportunidades de negocio con potencial de permanencia más allá del torneo. En este contexto, los pagos y los servicios financieros estarán en el centro de una parte importante de la experiencia, al facilitar un mayor volumen de transacciones, el flujo de visitantes y la actividad comercial que el evento aportará.

Con esta visión, en la sesión “Rumbo al Mundial 2026: innovación, movilidad y sustentabilidad”, organizada conjuntamente por el Comité de Sustentabilidad y Responsabilidad Social y el Comité de Servicios Financieros de AMCHAM Ciudad de México,se genero un espacio de conversación sobre el papel que jugarán los pagos digitales, la infraestructura tecnológica y la colaboración entre autoridades y sector privado para habilitar una experiencia más ágil, segura e incluyente en las ciudades sede. Durante el panel, Arturo Luna, de Visa, y Judith Nieto, de Clip, compartieron perspectivas sobre cómo la digitalización puede contribuir a que México capitalice mejor la derrama económica del Mundial y, al mismo tiempo, fortalezca el ecosistema financiero y comercial del país.

Pagos digitales para mejorar la experiencia del visitante

Gran parte de la experiencia del visitante ocurrirá fuera de los estadios: en el transporte, en restaurantes, en pequeños comercios y en servicios turísticos. Por ello, la posibilidad de realizar pagos digitales de forma sencilla y segura será clave para reducir las fricciones en la experiencia del turista. En México, el uso de efectivo sigue siendo predominante en transacciones de bajo monto y en pequeños negocios. Sin embargo, la llegada de millones de visitantes internacionales abre una oportunidad importante para ampliar la aceptación de pagos digitales, lo que puede traducirse en mayores ventas para los comercios locales y en una experiencia más ágil para los visitantes.

Digitalización e inclusión de pequeños negocios

El Mundial también puede funcionar como catalizador para integrar a más micro, pequeñas y medianas empresas al ecosistema digital. Ampliar la aceptación de pagos digitales permite a estos negocios captar un mayor volumen de consumo, atender con mayor facilidad a visitantes internacionales y generar un historial transaccional que puede abrir la puerta a otros servicios financieros, como el crédito o herramientas de administración. Para ello, se subrayó la importancia de contar con soluciones accesibles y fáciles de adoptar, incluidas herramientas que permiten aceptar pagos digitales desde dispositivos móviles sin requerir inversiones elevadas.

Arturo Luna, Visa

Judith Nieto, CLIP

Luis Vidal, Vicepresidente del Comité de Servicios Financieros,AMCHAM

Infraestructura y legado para el país

Más allá del evento, la preparación para el Mundial representa una oportunidad para fortalecer la infraestructura de pagos y dejar capacidades permanentes en el país. En este proceso, destacan avances como la incorporación de pagos digitales en los sistemas de transporte público, particularmente en la Ciudad de México y Guadalajara, lo que permitirá a los visitantes internacionales acceder a estos servicios de manera más sencilla mediante sus propias tarjetas. Además de mejorar la experiencia del visitante, este tipo de medidas impulsa una mayor interoperabilidad y acerca a México a estándares internacionales en el uso cotidiano de los pagos digitales.

Coordinación e innovación para un ecosistema más sólido

Es importante la coordinación entre empresas, autoridades y reguladores para asegurar que el ecosistema de pagos pueda responder al aumento esperado de las transacciones durante el evento. Una infraestructura tecnológica sólida, acompañada de estándares adecuados de seguridad y resiliencia operativa, será fundamental para garantizar la confianza tanto a usuarios como a comercios. Asimismo, se destacó el valor de la colaboración público-privada para impulsar la digitalización, así como el uso de información agregada sobre patrones de consumo que puede apoyar decisiones de política pública y estrategias de promoción turística.

Reflexiones para las empresas

Aspectos clave para las empresas que buscan prepararse de forma estratégica rumbo al Mundial 2026:

  • El evento representa una oportunidad para acelerar la digitalización de los ecosistemas comercial y financiero.
  • Los pagos digitales serán un factor clave para mejorar la experiencia del visitante y ampliar la derrama económica del evento.
  • La incorporación de micro y pequeños negocios al ecosistema digital puede generar beneficios sostenidos en materia de inclusión financiera y de crecimiento comercial.
  • La colaboración entre empresas, fintechs y autoridades será fundamental para consolidar estos avances.

El Mundial 2026 representa una oportunidad para impulsar la innovación, fortalecer la infraestructura digital y avanzar hacia un ecosistema financiero más moderno, incluyente y competitivo, con beneficios que trasciendan el evento y generen valor de largo plazo para el país.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 12 | marzo | 2026

Movilidad, transporte y logística durante el Mundial

Movilidad, transporte y logística durante el Mundial

A medida que México se prepara para ser uno de los grandes anfitriones de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la conversación sobre el legado del torneo va mucho más allá de las canchas. La llegada de millones de visitantes, la presión sobre la infraestructura urbana y la necesidad de ofrecer experiencias de movilidad ágiles, seguras y sostenibles sitúan al transporte y la logística en el centro de la agenda pública y empresarial.

En este contexto, y en el marco de la sesión “Rumbo al Mundial 2026: innovación, movilidad y sustentabilidad”, organizada conjuntamente por el Comité de Sustentabilidad y Responsabilidad Social y el Comité de Servicios Financieros de AMCHAM Ciudad de México, se llevó a cabo el panel “Movilidad, transporte y logística durante el Mundial”, enfocado en los principales retos y oportunidades para garantizar una experiencia eficiente, segura y conectada para millones de visitantes. El panel contó con la participación de Nathalie Desplas, de la Secretaría de Turismo; Jesús Horacio González, de Viva Aerobus; y Diego Martínez, de Uber, quienes aportaron una visión integral desde el sector público, la industria aérea y las plataformas tecnológicas.

Movilidad como eje estratégico del Mundial

El Mundial 2026 no solo implicará la llegada de miles de aficionados a las ciudades sede, sino que también representará una oportunidad para que los visitantes recorran distintos destinos del país, lo que amplificará el impacto económico del evento. En este contexto, la movilidad se posiciona como un elemento central para garantizar una experiencia positiva. Más allá del traslado a los estadios, será fundamental asegurar una conectividad eficiente entre aeropuertos, centros urbanos, espacios públicos y destinos turísticos, considerando que gran parte de la experiencia del visitante ocurrirá fuera de los recintos deportivos. Asimismo, se destacó la importancia de que los visitantes se sientan bienvenidos desde su llegada, lo que implica contar con sistemas de transporte accesibles, claros y confiables.

Conectividad aérea y preparación del sector

Desde la perspectiva del transporte aéreo, la industria se encuentra en proceso de transformación para responder al incremento de la demanda que traerá el Mundial.

Entre los principales esfuerzos destacan:

  • La apertura y fortalecimiento de nuevas rutas nacionales e internacionales, particularmente hacia ciudades sede;
  • El impulso a la conectividad regional para facilitar el flujo de visitantes dentro de México y hacia Estados Unidos;
  • La incorporación de tecnologías orientadas a mejorar la eficiencia operativa y la experiencia del usuario

La aviación se ha consolidado como uno de los sectores más ágiles en la adopción de innovación, integrando avances que van desde la digitalización de procesos, como los pases de abordar electrónicos, hasta el uso de aeronaves más eficientes y de combustibles sostenibles, fortaleciendo tanto su desempeño operativo como su compromiso con la sustentabilidad. El Mundial, en este sentido, representa un catalizador para consolidar estos avances y generar un cambio estructural en la forma en que se diseñan y operan los servicios de transporte aéreo en el país.

Nathalie Desplas, Secretaría de Turismo

Nathalie Desplas, Secretaría de Turismo

Diego Martínez, Uber

Diego Martínez, Uber

Plataformas digitales y experiencia del usuario

Desde el ámbito tecnológico, se destacó el papel de las plataformas digitales como facilitadoras clave de la movilidad, especialmente para los visitantes internacionales. Plataformas como Uber permiten acceder a servicios de transporte de forma sencilla, en un entorno familiar y confiable, reduciendo barreras como el idioma, los métodos de pago o el desconocimiento de la ciudad. A nivel global, este tipo de plataformas gestionan millones de viajes diarios, lo que demuestra su capacidad para operar en contextos de alta demanda y adaptarse a eventos de gran escala. De cara al Mundial, su presencia en las ciudades sede será fundamental para fortalecer la conectividad urbana y complementar de manera eficiente otros sistemas de transporte.

No obstante, también se reconocieron áreas de oportunidad, en particular en materia regulatoria y operativa, en espacios como los aeropuertos, donde la coordinación entre autoridades y plataformas será clave para garantizar una experiencia ordenada, segura y centrada en el usuario.

Un elemento transversal fue la necesidad de fortalecer la coordinación entre las autoridades de los tres niveles de gobierno y el sector privado, considerando la complejidad logística que conlleva un evento de esta magnitud. El Mundial traerá consigo retos importantes en materia de congestión, gestión de flujos y operación en zonas de alta demanda, lo que requerirá soluciones innovadoras y una planeación anticipada.

En este sentido, la clave será avanzar hacia esquemas de colaboración que permitan:

  • Optimizar el uso de infraestructura existente
  • Integrar distintas modalidades de transporte
  • Priorizar soluciones centradas en la experiencia del usuario
Jesús Horacio González, Viva Aerobus

Jesús Horacio González, Viva Aerobus

Mauricio Alvarado, Vicepresidente del Comité de Sustentabilidad y Responsabilidad Social, AMCHAM

Mauricio Alvarado, Vicepresidente del Comité de Sustentabilidad y Responsabilidad Social, AMCHAM

Legado en infraestructura y desarrollo

Desde la perspectiva del sector público, se subrayó que el principal valor del Mundial no radica únicamente en el evento en sí, sino en el legado que dejará en el país. Este legado incluye mejoras en la infraestructura, la modernización de los sistemas de transporte, el desarrollo urbano y el fortalecimiento del sector turístico. Sin embargo, también se destacó que el impacto más relevante será en la generación de empleo, el dinamismo económico y el fortalecimiento de las capacidades locales. Asimismo, el Mundial impulsará proyectos en distintas regiones del país, que incluirán intervenciones en espacios públicos, mejoras en la conectividad y acciones orientadas a fortalecer la cohesión social y la participación comunitaria.

Sostenibilidad en la movilidad

Resulta fundamental incorporar criterios de sostenibilidad en el desarrollo de soluciones de movilidad. En este sentido, se destacaron los avances de la industria aérea en eficiencia energética y en la adopción de combustibles sostenibles, así como los esfuerzos por optimizar sus operaciones para reducir el impacto ambiental. Estos elementos subrayan la importancia de alinear la preparación del Mundial con una visión de largo plazo que integre el crecimiento económico, la innovación y la sostenibilidad.

Reflexiones para las empresas

Hay diversos elementos estratégicos que las empresas vinculadas a la cadena de valor del turismo, el transporte y los servicios deben tener en cuenta:

  • La movilidad será un factor determinante para la experiencia del visitante durante el Mundial
  • La coordinación público-privada será esencial para afrontar la complejidad operativa del evento
  • La digitalización y las plataformas tecnológicas facilitarán la interacción de los visitantes con el entorno
  • El Mundial representa una oportunidad para fortalecer la infraestructura y generar beneficios que perduren más allá del evento

En suma, el Mundial 2026 no solo representa un reto logístico, sino también una oportunidad estratégica para modernizar los sistemas de movilidad, fortalecer la competitividad del país y consolidar a México como un destino preparado para eventos de escala global.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 12 | marzo | 2026

Finanzas sostenibles: del diseño a la implementación

Finanzas sostenibles: del diseño a la implementación

En un contexto en el que los mercados financieros y los inversionistas demandan mayor claridad, consistencia y credibilidad en la asignación de recursos con criterios ambientales, sociales y de gobernanza, cobra especial relevancia el fortalecimiento de marcos públicos que orienten el financiamiento sostenible y reduzcan la incertidumbre en su implementación. En este marco, los Comités de Servicios Financieros y de Sustentabilidad y Responsabilidad Social de AMCHAM de Ciudad de México llevaron a cabo una sesión enfocada en el panorama de las finanzas sostenibles en México, así como en los principales instrumentos impulsados por el gobierno federal para movilizar capital con impacto y alinearlo con compromisos nacionales e internacionales.

Regina Rosales Talamas de Secretaría de Hacienda y Crédito Público

La sesión contó con la participación de Regina Rosales, Gabriela Rincón y Roberto Huesca, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, quienes compartieron una visión técnica y práctica sobre la estrategia de movilización y financiamiento sostenible, la taxonomía sostenible de México y la evolución del marco de referencia soberano para el financiamiento sostenible.

La Estrategia de Movilización y Financiamiento Sostenible (2023) funciona como el marco “paraguas” que ordena los instrumentos de finanzas sostenibles del gobierno federal en torno a una visión de largo plazo. Para su diseño, se realizó un ejercicio de medición de la brecha de financiamiento sostenible que permitió dimensionar el reto de movilización de recursos hacia 2030, lo que refuerza la necesidad de coordinación entre el sector público, el sistema financiero y la economía real.

La estrategia se articula en torno a tres ejes principales: el primero se refiere a la gestión sostenible de las finanzas públicas, destacando los esfuerzos por alinear el presupuesto federal con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, más recientemente, por vincular los programas presupuestarios con criterios técnicos que permitan identificar su contribución a los objetivos ambientales, sociales y de inclusión. El segundo eje se enfoca en la movilización de financiamiento, donde se ubican los instrumentos de deuda sostenible, los bonos vinculados a los ODS y otras herramientas financieras impulsadas por el sector público. El tercer eje corresponde a acciones transversales, subrayando que temas como la igualdad de género deben incorporarse de manera consistente en el diseño de instrumentos, en el desarrollo de capacidades y en la toma de decisiones.

Un componente central fue la Taxonomía Sostenible de México (2023), presentada como un instrumento técnico que busca establecer un lenguaje común entre las autoridades, el sector financiero y las empresas. La taxonomía identifica 124 actividades económicas y define, para cada una de ellas, métricas y umbrales que permiten evaluar su contribución a los objetivos de sostenibilidad. En su primera fase incorpora objetivos de mitigación y adaptación al cambio climático, así como un componente social distintivo para el contexto internacional: la igualdad de género como criterio transversal. Sobre este último, se destacó el desarrollo de un cuestionario que puede servir como punto de partida para que organizaciones de distintos tamaños realicen diagnósticos internos y prioricen mejoras en sus prácticas.

Desde un enfoque práctico, se compartieron los principales aprendizajes de un programa piloto con instituciones financieras. El principal reto no es la falta de interés por alinear las operaciones con criterios de sostenibilidad, sino la limitada disponibilidad y la calidad de la información desde el origen de los proyectos. En muchos casos, la ausencia de datos dificulta evaluar principios técnicos clave, como la contribución sustancial, el principio de no daño significativo y la existencia de salvaguardas mínimas, lo que limita la posibilidad de clasificar y reportar la alineación de manera robusta. Este punto dejó como aprendizaje para las empresas la importancia de fortalecer los procesos internos de recopilación de datos, trazabilidad y estandarización, incluyendo la información proveniente de proveedores y de las cadenas de valor.

También se abordó el contexto de la evolución regulatoria y de mercado en México. Se destacó que el país avanza hacia esquemas más consistentes y comparables, y que ya existen ejercicios de referencia e interoperabilidad con marcos internacionales, como la taxonomía de la Unión Europea, lo cual puede aportar mayor certidumbre al mercado y facilitar el diálogo con inversionistas internacionales. Asimismo, se señaló que la adopción de estos instrumentos será gradual y que resulta clave evitar enfoques de “todo o nada”, privilegiando procesos de maduración progresiva que permitan elevar la calidad de la información y la consistencia del ecosistema.

La segunda parte de la sesión se centró en la evolución de los bonos soberanos vinculados a los ODS y en la publicación del Marco de Referencia Soberano de Financiamiento Sostenible (2026).  En este contexto, se destacó la evolución de México en la construcción de su curva soberana sostenible, subrayando que, desde 2020, el país ha realizado 25 emisiones de bonos vinculados a los ODS, en cuatro distintas divisas, con un monto total emitido de aproximadamente 34.5 mil millones de dólares. Esta trayectoria refleja una diversificación progresiva de instrumentos, plazos y monedas, así como el fortalecimiento del mercado de deuda sostenible tanto a nivel internacional como local, consolidando a México como un emisor relevante en este segmento.

 

El nuevo Marco de Referencia representa una evolución respecto al esquema original, al integrar de manera más explícita las prioridades nacionales, la estrategia de movilización, la incorporación de la taxonomía y los esquemas de verificación externa. Estos elementos fortalecen la coherencia entre la política pública, el gasto elegible y las expectativas del mercado, y contribuyen a reforzar la confianza de los inversionistas en la definición institucional de lo que México considera financiamiento sostenible.

Si bien México ha logrado avances relevantes y se ha posicionado como un referente regional en finanzas sostenibles, persisten retos importantes para su adopción a nivel local. Se enfatizó la necesidad de seguir desarrollando capacidades, mejorar la calidad de la información disponible y traducir conceptos técnicos en procesos internos viables. Asimismo, se discutió la importancia de una comunicación estratégica en materia de sostenibilidad: reportar riesgos y brechas no necesariamente debilita a las organizaciones, siempre que se haga de manera transparente y se acompañe de planes claros de mitigación, ya que puede fortalecer la confianza de inversionistas y otros grupos de interés.

En conjunto, la sesión dejó un mensaje transversal: el avance de las finanzas sostenibles en México dependerá, en gran medida, de la capacidad de las organizaciones para generar información consistente, comparable y trazable, así como de integrar criterios ambientales y sociales en sus procesos de toma de decisiones. En la medida en que estos elementos se fortalezcan, las empresas estarán mejor posicionadas para acceder a financiamiento sostenible, responder a las expectativas del mercado y convertir la sostenibilidad en una ventaja competitiva.

 

Gabriela Rincón y Roberto Huesca de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público

Roberto Huesca de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público

Regina Rosales Talamas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 23 | febrero | 2026