Normas ISSB: Implicaciones clave para el mercado mexicano

Normas ISSB: Implicaciones clave para el mercado mexicano

En un entorno en donde los mercados demandan mayor transparencia, comparabilidad y consistencia en la divulgación de información en materia de sostenibilidad, cobra especial relevancia la adopción de estándares comunes que permitan a inversionistas y otros grupos de interés evaluar riesgos y oportunidades de manera clara y confiable. Por ello, el Comité de Sustentabilidad y Responsabilidad Social de AMCHAM Ciudad de México llevó a cabo una mesa de trabajo enfocada en la adopción de las Normas ISSB (IFRS S1 y S2) y sus implicaciones para el mercado mexicano. La sesión contó con la participación de Arturo Rodríguez, de la IFRS Foundation; Carlos Fernández, de KPMG; Jordi Cueto, de Coca-Cola FEMSA; y Paulina Macías, de Chevez, Ruiz, Zamarripa, quienes aportaron una visión técnica, práctica y jurídica sobre los retos que enfrentan las empresas en este nuevo entorno regulatorio.

Las normas IFRS S1 y S2, emitidas por el International Sustainability Standards Board (ISSB), buscan establecer un marco global común para la divulgación de información financiera relacionada con la sostenibilidad. Su objetivo principal es que las empresas reporten, de forma consistente y comparable, aquellos riesgos y oportunidades en sostenibilidad que pueden tener un impacto financiero material, con un énfasis particular en el cambio climático.

La norma IFRS S1 establece los principios generales para reportar información financiera relacionada con la sostenibilidad, mientras que IFRS S2 se enfoca específicamente en los riesgos y oportunidades asociados al cambio climático. Estos estándares no parten de cero: integran y sistematizan prácticas que muchas empresas ya venían utilizando a través de marcos internacionales previos. En la práctica, una parte importante de la información requerida ya existe dentro de las organizaciones; el reto principal radica en ordenarla, fortalecer los procesos de recopilación de datos y asegurar su coherencia con la información financiera.

Uno de los elementos centrales de las normas ISSB es el principio de proporcionalidad. Este reconoce que las empresas difieren en tamaño, recursos y nivel de madurez, y permite que el reporte se base en información razonable y sustentada, sin exigir esfuerzos o costos desproporcionados, especialmente en las primeras etapas de implementación. Bajo este enfoque, en ciertos casos es válido iniciar con divulgaciones de carácter cualitativo, por ejemplo en la evaluación de impactos financieros o en el análisis de escenarios climáticos, con la expectativa de que estas capacidades se fortalezcan de manera progresiva en los siguientes ciclos de reporte.

El cumplimiento de los nuevos requerimientos también pone de relieve la importancia de la cadena de valor. La disponibilidad y la calidad de la información proveniente de proveedores y empresas de menor tamaño resultan clave para que las organizaciones cumplan con sus obligaciones de divulgación. En este sentido, avanzar hacia esquemas que faciliten la generación de información básica sobre sostenibilidad por parte de la cadena de suministro contribuye a reducir brechas de datos y a fortalecer la consistencia del ecosistema de reporte en su conjunto.

Desde una perspectiva práctica, la preparación para el primer reporte bajo IFRS S1 y S2 requiere adoptar una visión de largo plazo, considerando desde el inicio la comparabilidad entre reportes y la coherencia entre la información de sostenibilidad y los estados financieros. Para lograrlo, resulta clave conformar equipos de trabajo transversales que involucren áreas como finanzas, riesgos, legal, sostenibilidad y relaciones con inversionistas. Este enfoque permite asegurar la consistencia, la trazabilidad de la información y una adecuada aplicación del juicio profesional.

Otro elemento relevante es el aseguramiento de la información. Si bien en las etapas iniciales no es obligatorio, el aseguramiento contribuye a mejorar la calidad del reporte, a fortalecer los procesos internos y a anticipar riesgos futuros. Más allá del cumplimiento regulatorio, puede convertirse en una herramienta para madurar la gestión de sostenibilidad y reforzar la credibilidad de la información ante inversionistas y otros grupos de interés.

La adopción de las Normas ISSB no debe entenderse únicamente como una obligación regulatoria, sino como una oportunidad para integrar la sostenibilidad de manera más estratégica en la gestión del negocio. Las empresas que aborden este proceso con una visión integral estarán mejor posicionadas para identificar riesgos y oportunidades, mejorar la toma de decisiones y responder a un entorno de mercado cada vez más exigente. En contraste, tratar el reporte como un ejercicio meramente formal puede limitar su utilidad y restarle competitividad en el mediano plazo.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 3 | febrero | 2026

El caso económico de la diversidad: por qué la inclusión es una ventaja competitiva

El caso económico de la diversidad: por qué la inclusión es una ventaja competitiva

En un entorno en el que consumidores y colaboradores exigen a las empresas que operen con mayor responsabilidad y visión de largo plazo, la diversidad y la inclusión se han convertido en factores cada vez más relevantes para la competitividad. Con este enfoque, el Comité de Diversidad e Inclusión de AMCHAM  Ciudad de México llevó a cabo una sesión de diálogo para analizar cómo estos temas pueden traducirse en valor para las empresas.

Durante la conversación, Diana Ríos, de Mattel, y Miriam Villafuño, de Baker McKenzie, coincidieron en que la diversidad y la inclusión influyen directamente en áreas clave como la innovación, el desarrollo de productos, la gestión del talento y la reputación corporativa. Más que iniciativas aisladas, se trata de enfoques que generan un mayor impacto cuando se integran de forma transversal en la operación cotidiana de las empresas.

Desde la experiencia de Mattel, se destacó que la diversidad y la inclusión forman parte de una estrategia corporativa de largo plazo. Contar con equipos diversos permite identificar riesgos, cuestionar supuestos y comprender mejor a los consumidores en mercados cada vez más complejos. En la práctica, esto se refleja en ajustes a los procesos de gestión de talento y en la creación de espacios que fomentan la participación de distintas voces dentro de la organización.

En el desarrollo de productos, incorporar diversas realidades sociales y culturales permite a las marcas mantenerse vigentes y relevantes. La representación y la accesibilidad fueron mencionadas como factores que influyen en la conexión con las audiencias y en la percepción de la marca. Desde esta perspectiva, la diversidad deja de verse únicamente como un atributo reputacional y se consolida como un criterio de relevancia comercial.

La conversación también abordó el papel de la comunicación. La alineación entre la cultura interna, la oferta de productos y la comunicación externa se identificó como un factor clave para generar confianza y credibilidad. Se subrayó la importancia de avanzar hacia mensajes más incluyentes y coherentes con la diversidad de los públicos que interactúan con las marcas. Asimismo, se reconoció que la retroalimentación crítica forma parte del proceso y que la capacidad de escuchar, aprender y ajustar estrategias se fortalece cuando existen equipos con múltiples perspectivas y un entendimiento más fino de los contextos locales.

Desde la perspectiva de Baker McKenzie, se profundizó en los retos que enfrentan las organizaciones al medir avances en diversidad e inclusión. La medición requiere condiciones previas, como una cultura de confianza y claridad en el manejo de la información sensible. Además, se señaló que la complejidad aumenta al incorporar variables más allá del género, como la orientación sexual, la discapacidad —incluida la no visible— y la interseccionalidad.

También es necesario distinguir entre diversidad e inclusión. Mientras que la primera puede observarse en términos de representación, la segunda se manifiesta en el acceso efectivo a oportunidades, en la movilidad interna y en la participación en espacios de liderazgo. Para evaluar estos aspectos, se mencionaron indicadores relacionados con la atracción y retención de talento, el clima laboral, la equidad salarial y la gestión de riesgos asociados al acoso, la discriminación y el desgaste laboral.

En un entorno competitivo cada vez más exigente, la diversidad y la inclusión se han convertido en criterios relevantes para clientes, inversionistas y otros grupos de interés. Demostrar avances concretos en estos temas es cada vez más frecuente en procesos de evaluación y toma de decisiones comerciales, lo que confirma su integración en la gestión de riesgos y en la cadena de valor.

Las organizaciones que han logrado avanzar de manera consistente comparten prácticas comunes: liderazgo comprometido, diagnósticos previos con grupos de interés, asignación de recursos y mecanismos permanentes de seguimiento. El principal reto no es diseñar iniciativas, sino sostenerlas a lo largo del tiempo y adaptarlas conforme evolucionan los contextos internos y externos.

La diversidad y la inclusión no son una tendencia ni un ejercicio de comunicación; son un reflejo de cómo las empresas entienden el entorno en el que operan. Las organizaciones que dejan estos temas fuera de su estrategia corren el riesgo de perder la conexión con sus consumidores, limitar su capacidad de innovación y quedarse atrás en la atracción y retención de talento. Por el contrario, aquellas que integran de manera consistente fortalecen su capacidad de adaptación, toman mejores decisiones y construyen modelos de negocio más resilientes. Apostar por la diversidad y la inclusión es, en esencia, apostar por la sostenibilidad y el futuro del negocio.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 27 | enero | 2026

Del Potencial a la Acción: Construyendo el Futuro Tecnológico de México

Del Potencial a la Acción: Construyendo el Futuro Tecnológico de México

El Comité de Innovación y TICs, llevó a cabo la sesión “Del potencial a la acción: construyendo el futuro tecnológico de México, con el objetivo de analizar el estado de la preparación tecnológica del país y los principales retos para escalar la innovación de manera efectiva en las organizaciones.

Preparación tecnológica y punto de inflexión

Durante la sesión se presentaron los principales hallazgos del Kyndryl Readiness Report, a cargo de Carlos Marcel, Director General de Kyndryl México. El informe se basa en encuestas realizadas a 3,700 altos directivos y responsables de la toma de decisiones en 21 países, incluyendo a 200 ejecutivos en México, y analiza los factores que influyen en la capacidad de las organizaciones para proteger, mantener y acelerar su desempeño tecnológico.

De acuerdo con el reporte, México muestra una ambición digital en crecimiento, particularmente en la adopción de inteligencia artificial y soluciones en la nube. El 88% de las organizaciones mexicanas considera que la inteligencia artificial transformará los roles de trabajo en los próximos doce meses, en línea con el promedio global, y registra niveles de inversión en IA y nube comparables con las tendencias internacionales.

No obstante, el estudio identifica retos estructurales relevantes. El 63% de las organizaciones en México señala que sus iniciativas de innovación se detienen después de la fase de prueba de concepto, mientras que el 62% reporta retrasos en innovación derivados de su base tecnológica, asociados a infraestructuras legadas y entornos híbridos complejos.

En materia de resiliencia digital, el reporte indica que el 88% de las organizaciones en México ha enfrentado interrupciones vinculadas con incidentes cibernéticos, mientras que solo el 42% prioriza el fortalecimiento de la ciberseguridad como una acción estratégica inmediata. Asimismo, el 79% expresa preocupación por los riesgos asociados al uso de nubes globales, en un contexto donde factores regulatorios, geopolíticos y de soberanía de datos influyen de manera creciente en las decisiones tecnológicas. Adicionalmente, el 61% de los líderes en México reporta una mayor presión por demostrar el retorno de inversión de las iniciativas de inteligencia artificial.

Panel | Del piloto al impacto: escalar la tecnología

Durante el panel “Del piloto al impacto: cómo escalar la tecnología en México”, moderado por Katia Núñez, Líder de Relaciones Gubernamentales y Política Pública para Latinoamérica en Kyndryl, con la participación de Diego Flores, Titular del Sector de Industria Electrónica y Digital de la Secretaría de Economía; Francisco Martha, Director General de Desarrollo de Negocios Digitales en Banorte; Silvia Díaz, Directora de Inteligencia Artificial en Oracle; y Daniel Ríos, Vicepresidente de Infraestructura y Telecomunicaciones del Comité de Innovación y TICs en AMCHAM, se abordaron los factores que inciden en la brecha entre experimentación tecnológica y generación de valor a escala.

Durante el diálogo, se destacó la importancia de contar con arquitecturas tecnológicas preparadas para crecer, integrar la seguridad desde el diseño, fortalecer la alineación entre negocio y tecnología, y establecer métricas claras que permitan evaluar el retorno de inversión desde las primeras etapas de los proyectos.

Asimismo, se subrayó el papel del talento y de las capacidades humanas como un componente central de la transformación digital,  así como la relevancia de marcos de gobernanza flexibles que permitan a las organizaciones adaptarse al ritmo acelerado de la innovación tecnológica.

La sesión concluyó con un llamado a avanzar de la ambición digital a la ejecución estratégica, priorizando decisiones que fortalezcan la resiliencia tecnológica, la escalabilidad de las soluciones y la alineación entre tecnología y objetivos de negocio. El diálogo reafirmó la relevancia de impulsar una agenda de colaboración entre sector privado, autoridades y expertos para fortalecer la preparación tecnológica de México en un entorno global cada vez más dinámico.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 19 | enero | 2026

Hacia cadenas de suministro más transparentes y responsables: regulación de importaciones vinculadas a trabajo forzoso

Hacia cadenas de suministro más transparentes y responsables: regulación de importaciones vinculadas a trabajo forzoso

En un contexto en el que el comercio internacional exige no solo eficiencia, sino también responsabilidad y confianza, el Comité de Capital Humano y Asuntos Laborales de AMCHAM Ciudad de México llevó a cabo una sesión para reflexionar sobre los recientes ajustes al marco regulatorio de las importaciones vinculadas al trabajo forzoso, en línea con el artículo 23.6 del T-MEC. El diálogo reunió a Gabriel Tamariz, de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS); Alejandro Branca, de Hortifrut; y Gerardo Meza, de PROLAMSA, en torno a una visión compartida: que el fortalecimiento de las prácticas laborales no es únicamente un requisito normativo, sino una oportunidad para construir cadenas de suministro más sólidas, transparentes y competitivas, capaces de responder a las expectativas de los mercados y de reforzar la integración económica de Norteamérica.

Gabriel Tamariz de Secretaría del Trabajo y Previsión Social

Contexto normativo y alcance del Acuerdo

México ha asumido compromisos internacionales para la erradicación del trabajo forzoso mediante la ratificación de diversos convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), entre ellos el Convenio 29 y su Protocolo, así como los Convenios 105, 138 y 182, los cuales se reflejan tanto en la Constitución como en la legislación laboral nacional. En este marco, el artículo 23.6 del T-MEC establece la obligación de prohibir la importación de mercancías producidas total o parcialmente mediante trabajo forzoso u obligatorio, incluido el trabajo infantil forzoso.

El 29 de octubre de 2025 se actualiza con el fin de hacer más funcional un mecanismo que había tenido un uso limitado debido a la complejidad de sus requisitos. Desde la perspectiva de la STPS, el ajuste busca facilitar la presentación de solicitudes, fortalecer la cooperación regional y cerrar el paso a mercancías producidas con trabajo forzoso en Norteamérica, bajo un enfoque preventivo y correctivo que refuerce las cadenas de suministro responsables.

En este contexto, la STPS subrayó que el enfoque del mecanismo no es punitivo en primera instancia, sino preventivo y correctivo, orientado a proteger los derechos humanos y, al mismo tiempo, fortalecer las cadenas de suministro responsables.

Principales cambios al procedimiento

1. Ampliación de personas solicitantes: El Acuerdo permite que cualquier persona física o moral, nacional o extranjera, presente una solicitud, eliminando el requisito previo de estar legalmente establecida en México.

2. Simplificación de requisitos: Se reducen los requisitos obligatorios a cinco elementos esenciales:

  1. Fundamentos legales y razones de la solicitud;
  2. Hechos y elementos probatorios disponibles;
  3. Descripción de la mercancía;
  4. Nombre o razón social del productor; 
  5. País y región de producción. 

La información adicional es opcional, pero puede acelerar las investigaciones.

3. Confidencialidad y protección del solicitante: Se elimina la obligación de identificar y firmar la solicitud, fortaleciendo la confidencialidad y reduciendo riesgos de represalias. La STPS aclaró que no se publica información durante la investigación, únicamente la determinación final, en caso de existir prohibición.

4. Canales para presentar solicitudes: Además de la Ventanilla Única de Comercio Exterior Mexicano (VUCEM) y la presentación física ante la STPS, se incorpora un canal adicional: el correo electrónico institucional.

Investigación, criterios técnicos y debido proceso

La STPS explicó que las investigaciones se sustentan en un protocolo que integra múltiples fuentes de información, incluyendo búsquedas sistemáticas, solicitudes a autoridades nacionales, información de embajadas, reportes de organismos internacionales, publicaciones académicas, informes de la sociedad civil e intercambio de información con autoridades de Estados Unidos y Canadá. El análisis se guía por los 11 indicadores de trabajo forzoso de la OIT, lo que permite evaluar de manera técnica y objetiva la existencia de indicios suficientes.

Se aclaró que en México no se prohíben regiones completas ni empresas en abstracto, sino productos específicos respecto de los cuales se demuestre que fueron producidos total o parcialmente mediante trabajo forzoso. Únicamente en estos casos se publica la determinación correspondiente en el micrositio institucional.

La STPS señaló que las empresas pueden acercarse voluntariamente a la autoridad para revisar su situación, acreditar el cumplimiento y dar seguimiento preventivo, particularmente en casos en los que existan señalamientos o determinaciones previas en otros países.

Plan piloto y sectores prioritarios

La STPS anunció un plan piloto para 2026 que iniciará de oficio en sectores considerados de mayor riesgo, como textil, vestido y calzado, priorizando casos donde ya existan determinaciones previas por parte de autoridades estadounidenses. Este piloto busca generar aprendizaje institucional y fortalecer la aplicación del mecanismo.

Retos identificados para las empresas

Desde la perspectiva empresarial, se identificaron retos clave:

  • Mayor control y trazabilidad en las cadenas de suministro indirectas.
  • Necesidad de alinear los indicadores internos con los criterios utilizados por la autoridad.
  • Incremento de cargas administrativas para documentar la evidencia.
  • Impactos operativos derivados de la sustitución inmediata de proveedores ante hallazgos.

Se subrayó que la consecuencia principal del mecanismo es de carácter comercial (la imposibilidad de importar un producto) y que, por el momento, no se contemplan sanciones adicionales directas para el importador.

 

Alejandro Branca de Hortifrut

Leonor Quiroz, Presidenta del Comité de Capital Humano y Asuntos Laborales

Buenas prácticas y estrategias de mitigación

Las empresas multinacionales compartieron que el enfoque debe centrarse en aterrizar estándares globales en procesos locales, fortaleciendo:

  • Sistemas de debida diligencia conforme a estándares de la OCDE.
  • Auditorías sociales estructuradas.
  • Gobernanza interna clara entre las áreas legales, de cumplimiento, compras, logística y recursos humanos.
  • Mecanismos de queja y de remediación efectivos, preferentemente con participación de terceros.

Se enfatizó que la prevención y la trazabilidad permiten una respuesta rápida ante cualquier investigación.

Oportunidades de posicionamiento para empresas en México

El cumplimiento del Acuerdo puede convertirse en una ventaja competitiva al facilitar la integración en cadenas de suministro más exigentes, fortalecer la reputación como proveedores confiables y mejorar el acceso a financiamiento vinculado a criterios ASG (Ambiental, Social y Gobernanza). Asimismo, se destacó que el mecanismo puede incentivar la reinversión productiva en el país.

Colaboración público–privada y capacitación

La STPS reiteró su disposición a colaborar con organismos empresariales, como AMCHAM, en acciones de difusión, diálogo técnico y capacitación, incluyendo posibles programas conjuntos con la OIT. Se coincidió en que la erradicación del trabajo forzoso requiere convicción, la promoción del trabajo digno y la prevención colaborativa entre el gobierno, las empresas y la sociedad civil.

El Acuerdo consolida un cambio relevante en la política comercial y laboral de México. Integrando prevención, cooperación internacional y debida diligencia empresarial, este mecanismo no solo busca impedir la entrada de productos elaborados con trabajo forzoso, sino también fortalecer la competitividad responsable de las empresas que operan en México y posicionar al país como un socio confiable en el comercio regional e internacional.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 21 | enero| 2026

Panel 3 | Mexico 2028: Welcoming Mexico’s APEC Host Year

Panel 3 | Mexico 2028: Welcoming Mexico’s APEC Host Year

En el marco del evento “México 2028: Welcoming Mexico’s APEC Host Year”, el Comité de Comercio Exterior y Logística llevó a cabo el Panel 3, enfocado en analizar el entorno geopolítico, los cambios regulatorios y la reconfiguración de las cadenas globales de valor sobre la competitividad, la inversión y el posicionamiento estratégico de Norteamérica.

El panel fue moderado por Fernando Ponce, Vicepresidente del Comité de Comercio Exterior y Logística de AMCHAM, y contó con la participación de Anne Collett, Directora Senior de Políticas Internacionales, National Association of Manufacturers; John Pickle, Vicepresidente de Políticas de la Cadena de Suministro National Foreign Trade Council; José Raúl Perales, Director Adjunto de la Alianza Global para la Facilitación del Comercio, Center for International Private Enterprise; y Michael Rousek, Vicepresidente de Facilitación Comercial y Aduanas – United States Council for International Business.

Panel 3 |  Global Outlook: Una mirada global al comercio y las cadenas de valor

Durante la conversación, los panelistas coincidieron en que la incertidumbre se ha convertido en un elemento estructural del entorno empresarial global. Se señaló que este contexto ha requerido a las empresas a redirigir recursos que anteriormente se destinaban a innovación, expansión y desarrollo tecnológico hacia reservas de liquidez, con el objetivo de enfrentar riesgos arancelarios, regulatorios y comerciales.

Se destacó que, si bien la manufactura en Estados Unidos continúa siendo un pilar económico global, con un alto valor agregado y un papel central en la inversión en investigación y desarrollo, es fundamental que la empresas presten atención minuciosa al entorno de aranceles e investigaciones comerciales.

Cumplimiento, trazabilidad y transformación de las cadenas globales

Desde una perspectiva de facilitación comercial, se subrayó que el énfasis creciente en cumplimiento y trazabilidad está transformando la forma en que se estructuran las cadenas de suministro a nivel global. Los panelistas señalaron que esta tendencia no solo influye en Norteamérica, sino que también está reconfigurando los procesos de integración regional en Asia y América Latina.

En este contexto, se destacó el aumento de discusiones en torno a estándares comunes, reconocimiento mutuo de certificaciones, programas de operadores confiables e intercambio de datos, son elementos clave para mantener la eficiencia operativa y la competitividad en el comercio internacional.

El papel de los organismos multilaterales

Asimismo, se coincidió en que organismos internacionales como la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Organización Mundial de Aduanas (OMA), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional continúan siendo foros relevantes para la definición de reglas globales. En particular, se destacó su papel en temas como comercio digital, documentos electrónicos y pagos sin papel, siempre que evolucionen hacia enfoques más pragmáticos y orientados a la operación.

Norteamérica y la oportunidad de marcar estándares globales

El panel concluyó con una reflexión sobre el papel estratégico de Norteamérica como una región con la capacidad de marcar estándares globales. Si bien se reconoció el creciente interés de Estados Unidos en esquemas bilaterales y en el Asia-Pacífico como parte de su estrategia de diversificación frente a China, los participantes coincidieron en que la fortaleza de la región radica en su escala económica, su nivel de integración y su potencial para ofrecer certidumbre.

De cara a la revisión del T-MEC y México como anfitrión de APEC en 2028, el mensaje central fue la necesidad de construir una visión renovada que traduzca la integración comercial en continuidad operativa, competitividad y liderazgo global.

“América del Norte tiene todos los elementos para ser una región que marque estándares globales, pero hoy enfrenta un déficit de visión compartida; si no la construimos desde el sector privado y las asociaciones, nadie lo hará por nosotros.”

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 14 | enero | 2026

Panel 2 | Mexico 2028: Welcoming Mexico’s APEC Host Year

Panel 2 | Mexico 2028: Welcoming Mexico’s APEC Host Year

En el marco del evento “México 2028: Welcoming Mexico’s APEC Host Year”, AMERICAN CHAMBER OF COMMERCE OF MEXICO llevó a cabo el Panel 2, enfocado en analizar los principales retos y oportunidades del comercio en Norteamérica.

Panel 2 | Comercio de norteamerica: certidumbre, cumplimiento y coordinación regional

El panel fue moderado por Antonio Ávila, Presidente del Comité de Comercio Exterior y Logística del Capítulo Guadalajara de AMCHAM, y contó con la participación de Evelyn Suarez, Socia Fundadora, The Suarez Firm; Alejandro García, Director General, Alvarez & Marsal; Federico Zúñiga, Director Nacional del Instituto Educacional del National, Customs Brokers & Forwarders Association of America (NCBFAA); y Lenny Feldman, Socio Director del Comité Operativo, Sandler, Travis & Rosenberg.

Durante la conversación, los panelistas coincidieron en que el comercio regional enfrenta un periodo de cambios. Se señaló que la coexistencia de distintos esquemas arancelarios, reglas de origen y criterios de valoración ha incrementado de manera significativa las consideraciones legales y operativas para las empresas que participan en el comercio regional.

Cambios regulatorios y operativos en México

Asimismo, se destacó que los recientes ajustes regulatorios en México -fortalecimiento de controles aduaneros, digitalización de procesos y el incremento de multas- hacen necesario que las empresas inviertan en tecnología, revisen procesos internos y refuercen su relación con asesores legales y agentes aduanales.

Cumplimiento, capacitación y mejores prácticas

Los panelistas subrayaron que, frente a un entorno regulatorio en constante evolución, la capacitación continua, el conocimiento integral de la cadena de suministro y la correcta documentación en materia de origen, clasificación y valoración resultan fundamentales. Se coincidió en que las empresas deben fortalecer sus equipos internos de cumplimiento, regresar a las prácticas básicas y establecer procesos sólidos, al tiempo que mantienen un diálogo técnico permanente con las autoridades en los distintos países de la región.

La importancia de la coordinación regional

El panel concluyó con un llamado a reforzar la coordinación entre el sector privado y las autoridades de los tres países de Norteamérica, así como a mantener una visión regional que permita preservar la competitividad del bloque frente a otros actores económicos. Los participantes coincidieron en que el contexto actual exige mayor comunicación, alineación técnica y cooperación para enfrentar de manera efectiva los desafíos del comercio norteamericano.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 14 | enero | 2026