New Classification of Drug Cartels: Implications and Risks for  Companies Doing Business in México

New Classification of Drug Cartels: Implications and Risks for Companies Doing Business in México

En respuesta a la creciente preocupación por el impacto de la Orden Ejecutiva 14157, emitida por el gobierno de los Estados Unidos, el Comité de Legalidad y Estado de Derecho de AMCHAM organizó una sesión para analizar las consecuencias legales, financieras y operativas de esta medida. La orden, que designa a ciertos cárteles mexicanos como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) y Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT), representa un cambio significativo en la estrategia de Estados Unidos para combatir el crimen organizado transnacional, con repercusiones directas para las empresas que operan en México. 

Antecedentes y Alcance de la Orden Ejecutiva 14157  

La Orden Ejecutiva 14157, firmada el pasado 20 de febrero, marca un hito en la política de seguridad nacional de Estados Unidos al incluir a organizaciones criminales mexicanas en la lista de FTO y SDGT. Esta designación no solo refuerza las capacidades legales y financieras del gobierno estadounidense para perseguir a estos grupos, sino que también amplía el alcance de las sanciones a cualquier entidad o individuo que, directa o indirectamente, proporcione “apoyo material” a estas organizaciones. Cabe destacar que, aunque la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ya incluía a estos grupos en sus listas de sanciones, la nueva designación como FTO introduce consecuencias más severas, incluyendo la posibilidad de acciones penales extraterritoriales y demandas civiles por parte de víctimas estadounidenses.  

Riesgos para Empresas que Operan en México 

Las implicaciones de esta orden son profundas y multifacéticas, afectando particularmente a empresas con operaciones en zonas donde estos cárteles tienen presencia. Uno de los riesgos más inmediatos es la posibilidad de ser investigadas o sancionadas por proporcionar “apoyo material” a organizaciones designadas como FTO. Este término, definido de manera amplia por el Departamento de Justicia de EE.UU., puede abarcar desde pagos por extorsión hasta contratos con proveedores vinculados indirectamente a estos grupos. Por ejemplo, empresas que operan en regiones controladas por cárteles podrían enfrentar escrutinio si sus pagos por seguridad o logística son percibidos como beneficios para estas organizaciones.  

Además de las sanciones penales, las empresas también enfrentan riesgos civiles significativos. Bajo el estatuto de “asistencia sustancial”, familiares de víctimas afectadas por actos terroristas vinculados a estos cárteles pueden presentar demandas en cortes estadounidenses, buscando indemnizaciones que podrían triplicar el monto de los daños calculados. Aunque probar estos casos requiere evidencia sólida, el precedente del caso Chiquita Banana demuestra que las consecuencias pueden ser graves para las empresas involucradas. 

En el ámbito local, las empresas deben considerar las implicaciones de la Ley General de Responsabilidades Administrativas (LGRA) de México, que penaliza conductas como el soborno, el lavado de dinero y la colusión. La designación de cárteles como FTO podría intensificar la colaboración entre las autoridades mexicanas y estadounidenses, aumentando el número de investigaciones conjuntas y extradiciones.  

Estrategias para Mitigar Riesgos  

Frente a este escenario complejo, los expertos destacaron la importancia de implementar programas de cumplimiento robustos y adaptados a los riesgos específicos de cada empresa. Estos programas deben incluir, como mínimo, evaluaciones de due diligence para identificar posibles vínculos con organizaciones sancionadas, capacitación continua para empleados y directivos, y auditorías periódicas para detectar prácticas riesgosas.  

Un aspecto crítico es la adopción de herramientas tecnológicas para monitorear transacciones y relaciones comerciales. Software especializado puede ayudar a las empresas a comparar sus bases de datos con listas de sanciones internacionales (SDN, SSI, FSE, CAPTA, NS-MBS, NS-CMIC, NS-PLC, ONU, OFSI o Uk proscribed terrorist groups), identificando potenciales riesgos antes de que escalen. Además, las empresas deben establecer protocolos claros para responder a investigaciones, incluyendo la cooperación proactiva con autoridades y la documentación exhaustiva de todas las medidas de cumplimiento implementadas.  

La Orden Ejecutiva 14157 redefine el panorama de riesgo para las empresas en México, exigiendo una combinación de vigilancia proactiva y adaptabilidad estratégica. Aquellas organizaciones que prioricen el cumplimiento normativo y la transparencia no solo mitigarán sus riesgos legales y financieros, sino que también fortalecerán su reputación y resiliencia operativa en un entorno cada vez más complejo.  

El Comité de Legalidad y Estado de Derecho continuará trabajando en un memorándum ejecutivo que detallará recomendaciones específicas para navegar estos desafíos.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 09 | abril | 2025

Mesa de trabajo con la Secretaría de Economía sobre el Programa IMMEX 4.0

Mesa de trabajo con la Secretaría de Economía sobre el Programa IMMEX 4.0

En el marco de la ejecución del Plan México de la Presidencia de México, el Comité de Comercio Exterior y Logística de AMCHAM sostuvo una reunión de trabajo con la Dirección de Facilitación Comercial y de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía para dialogar sobre la modernización de los instrumentos de comercio exterior, principalmente, el nuevo programa IMMEX 4.0, cuyo objetivo es fortalecer la competitividad de las empresas manufactureras, maquiladoras y de servicios de exportación en México.

Durante el encuentro, las autoridades presentaron los ejes estratégicos del programa, destacando el objetivo de incrementar el contenido nacional en las exportaciones, fomentar la integración de proveedores locales, generar 1.5 millones de empleos y simplificar los trámites mediante un expediente digital único. Asimismo, enfatizaron la importancia de alinear el marco normativo con las necesidades de sectores estratégicos.

Propuestas generales AMCHAM: agilidad, adaptación y eficiencia

1. Agilización de trámites y plazos
Es necesario flexibilizar los plazos del régimen preoperativo, actualmente limitado a tres meses prorrogables hasta seis, pues resulta insuficiente para la instalación de nuevas plantas. Se propone ampliarlo a un año y alinearlo con el esquema de certificación de IVA preoperativo para evitar duplicidades. Asimismo, los retrasos en las resoluciones de autorizaciones —que en algunos casos superan los 200 días— afectan la operatividad de las empresas. Por ello, se solicitó mayor celeridad en los procesos para eficientar la ejecución de nuevas inversiones.

2. Adaptación a necesidades sectoriales
Es fundamental tener en cuenta las particularidades de cada sector que opera bajo el programa IMMEX, incluyendo el aeroespacial, químico, de servicios, juguetes, bienes de consumo, automotriz, dispositivos médicos, nuevas tecnologías, entre otros.  La disrupción en los negocios hace necesario adecuar el marco regulatorio para contemplar operaciones especializadas, como la prestación de servicios intangibles vinculados a procesos de manufactura o exportación; aquellas que realizan transferencias virtuales; que exportan de manera indirecta; o aquellas empresas que realizan múltiples modalidades de IMMEX (ej: industrial + servicios), solo por mencionar algunas.

3. Mejoras en comunicación y transparencia
Es necesario minimizar los rechazos ocasionados por errores menores en las solicitudes. Para atender esta problemática, se propuso implementar un mecanismo de retroalimentación en línea en la Ventanilla Única de Comercio Exterior Mexicana (VUCEM) que permita a las empresas aclarar dudas y subsanar observaciones menores antes de que la autoridad emita una resolución. Este mecanismo contribuiría a reducir tiempos de respuesta y mejorar la trazabilidad de los procesos administrativos.

Además, la inclusión del modelo de trabajo híbrido dentro del programa, en cumplimiento con las leyes laborales vigentes, responde a los avances tecnológicos que han permitido el crecimiento de empresas que prestan servicios al extranjero, como centros de datos, desarrollo de videojuegos y call centers. Su reconocimiento y formalización podrían impulsar la generación de nuevos empleos y atraer mayores inversiones al país.

Compromisos alcanzados:

    • Continuar con el análisis técnico del programa IMMEX 4.0 para identificar áreas de mejora.
    • Mantener un canal abierto de comunicación entre AMCHAM y la Secretaría de Economía para resolver dudas y compartir retroalimentación sobre el nuevo esquema.
    • Generar un informe con recomendaciones derivadas de la discusión, el cual será enviado a las autoridades competentes para su evaluación.

Como siguientes pasos, el Comité de Comercio Exterior y Logística enviará en los próximos días propuestas adicionales de sus integrantes, con el objetivo de que sean consideradas en el diseño y la implementación del programa IMMEX 4.0. Asimismo, se espera que la Secretaría de Economía comparta una versión preliminar del esquema para su retroalimentación.

Este diálogo representa un paso clave en la construcción de un programa IMMEX 4.0 más eficiente y competitivo, que impulse la inversión extranjera, simplifique procesos y fortalezca la integración de México en las cadenas globales de valor. Las empresas interesadas en contribuir mediante la presentación de propuestas, pueden contactar al Comité a través de Gerardo Arana, Secretario Técnico del Comité de Comercio Exterior en Ciudad de México, al correo garana@amcham.org.mx 

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 3 | abril | 2025

Cultura como estrategia: el poder blando en la relación México–Estados Unidos

Cultura como estrategia: el poder blando en la relación México–Estados Unidos

En el marco del foro bilateral México–Estados Unidos, el conversatorio entre la chef, autora y conductora Pati Jinich y el director general de AmCham/Mexico, Pedro Casas Alatriste, ofreció una reflexión profunda sobre el rol de la cultura —y particularmente de la gastronomía— como herramienta de poder blando en la relación entre ambos países. En un contexto de tensiones políticas y desafíos compartidos, este diálogo puso de relieve cómo los vínculos culturales, lejos de ser un elemento accesorio, son un vehículo estratégico para construir entendimiento, cooperación y una narrativa común.

Pati Jinich, recientemente reconocida por The Washington Post como una de las 50 personas que están transformando la sociedad estadounidense, compartió su trayectoria personal: de politóloga e investigadora en temas de América Latina a promotora internacional de la cocina mexicana. Desde hace 14 temporadas, su serie Pati’s Mexican Table ha llevado a millones de hogares estadounidenses la riqueza culinaria de México, ganando premios como el James Beard y múltiples nominaciones al Emmy.

 “He aprendido que, cuando existen diferencias ideológicas, culturales o religiosas, no hay mejor punto de partida para el entendimiento que un plato de pozole en la mesa”, afirmó.

Pedro Casas Alatriste subrayó la relevancia de estas expresiones culturales como instrumentos de diplomacia pública y como complemento necesario a las estrategias del sector privado para posicionar a México en el exterior. Jinich coincidió y compartió ejemplos concretos del impacto de estas narrativas. En la docuserie La Frontera, por ejemplo, documentó la vida cotidiana de comunidades a ambos lados de la línea divisoria, mostrando cómo la economía, la cultura y los vínculos humanos en la región fronteriza son intrínsecamente binacionales.

“Contar historias como la del origen tijuanense de la ensalada César, presente hoy en menús de todo el mundo, permite abrir puertas al diálogo desde un terreno común”, señaló.

Uno de los mensajes centrales fue que las expresiones culturales —como la música, la comida o las tradiciones— son capaces de trascender divisiones políticas y generar empatía donde el discurso público a menudo falla. “Cuando alguien comparte lo que le cocinaba su abuela, se desarma la distancia, se tiende un puente”, dijo Jinich. Esta forma de vinculación emocional, sostuvo, es indispensable para fortalecer las relaciones en tiempos de polarización.

También abordó los estereotipos y barreras que ha enfrentado como mexicana en Estados Unidos, y cómo decidió rechazar ofertas mediáticas que buscaban diluir su identidad cultural. “Me negué a borrar mi acento o a convertir los tacos en hamburguesas con mole. Aposté por una narrativa auténtica, con una visión de largo plazo”, explicó. Hoy, ese enfoque se traduce en un creciente reconocimiento de la cocina mexicana como parte del tejido cultural estadounidense, con platillos como los tamales o el guacamole ya insertos en las celebraciones y hábitos de millones.

La conversación cerró con una reflexión optimista sobre el futuro de la relación cultural bilateral. Si bien reconoció el momento político complejo, Jinich subrayó que las dinámicas demográficas, el intercambio cotidiano y la apropiación creciente de tradiciones mexicanas por parte del público estadounidense son tendencias estructurales.

“No se trata de conquistar, sino de mostrar el valor que aportamos a la mesa, al imaginario colectivo y a la vida diaria. La cooperación cultural, como los tacos, llegó para quedarse”, concluyó.

Este diálogo evidenció que el poder blando no es un recurso menor, sino una estrategia fundamental para moldear percepciones, generar cercanía y consolidar una relación más resiliente entre México y Estados Unidos.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 03 | abril | 2025

108 Años conectando a la comunidad binacional

Fortress North America: la seguridad como base de la competitividad regional

Fortress North America: la seguridad como base de la competitividad regional

El panel “Fortress North America”, centrado en seguridad, abordó con seriedad la dimensión más crítica y transversal de la relación bilateral entre México y Estados Unidos. A través de una conversación entre voces clave —la periodista de investigación María Abi-Habib, el expresidente de la Secretaría de Seguridad del Estado de México Rodrigo Martínez-Celis y el presidente del Consejo de Empresas Globales, Manuel Bravo— se puso sobre la mesa un diagnóstico inquietante, pero también propuestas viables para avanzar hacia una región más segura, resiliente y competitiva.

Desde la mirada periodística y comparativa, Abi-Habib, corresponsal de The New York Times, señaló un viraje en la estrategia de seguridad en México, especialmente en lo comunicativo:

“El gobierno mexicano ha aprendido que en temas de seguridad las ópticas lo son todo. Hoy vemos más operaciones visibles y mensajes claros dirigidos a Estados Unidos”.

Su experiencia en zonas de conflicto como Afganistán y Pakistán le permite advertir también los riesgos de enfoques unilaterales desde Washington, especialmente en torno a la propuesta de designar a los cárteles como organizaciones terroristas. Según explicó, ello podría tener efectos colaterales graves, tanto en flujos migratorios como en estabilidad financiera:

 “La banca y las empresas estadounidenses podrían retirarse de regiones enteras del país, como Sinaloa, por temor a sanciones, con consecuencias económicas muy amplias”.

Por su parte, Manuel Bravo hizo un llamado firme desde el sector privado:

“La inseguridad nos cuesta a todos. A cada mexicano, 35 mil pesos al año. A las empresas, inversiones millonarias en logística, prevención y protección”.

Subrayó que más del 60% de las empresas globales operando en México ya se dicen afectadas por temas de seguridad, y advirtió que entre 2015 y 2022 se habrían perdido más de 16 mil millones de dólares en inversión extranjera directa por esta causa. Reconoció un cambio positivo en la disposición del gobierno federal a dialogar y abrir canales de colaboración, pero fue claro:

“La seguridad no puede ser una prioridad temporal. Necesitamos una estrategia de Estado a largo plazo”.

Desde una perspectiva operativa, Rodrigo Martínez-Celis aportó una visión pragmática sobre el alcance limitado de las acciones federales si no hay una transformación profunda en el ámbito local. “En Tijuana y Ecatepec hay más policías que en toda la Secretaría de Seguridad federal. Si no fortalecemos lo local, seguiremos repitiendo los mismos diagnósticos cada sexenio”, advirtió. También enfatizó la urgencia de construir sistemas de inteligencia funcionales que integren a todos los actores, incluidos el sector privado y la ciudadanía.

“El éxito está en que la información correcta llegue al escritorio correcto. Sin eso, no hay estrategia que funcione”, afirmó.

El panel culminó con un consenso claro: sin seguridad no hay desarrollo posible, y tampoco integración regional efectiva. La cooperación entre gobiernos, empresas y sociedad civil es indispensable. Así como la cultura crea puentes simbólicos, la seguridad compartida es el cimiento de una Norteamérica verdaderamente integrada. Como dijo María Abi-Habib:

“La elección es clara: acción unilateral o cooperación estratégica. Sólo una puede sostener el futuro compartido que ambos países necesitan”.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 03 | abril | 2025

108 Años conectando a la comunidad binacional

La migración como oportunidad económica para México

La migración como oportunidad económica para México

En un momento en que la migración suele ser tratada como crisis o amenaza, el panel “Migration: Legal Pathways for Success” ofreció una lectura más matizada y estratégica: ver a las personas migrantes no solo como sujetos de asistencia, sino como actores económicos clave para el presente y futuro de México. Moderado por Hannah Töpler, fundadora de Intrare, el panel reunió a Andrew Selee (Migration Policy Institute), Dana Graber Ladek (OIM México) y Roberto Campa (FEMSA), para explorar cómo el sector privado puede —y debe— jugar un rol central en la integración laboral de personas migrantes y repatriadas.

Andrew Selee abrió la conversación con una afirmación contundente: “El tema migratorio es más económico que humanitario”.

Para el presidente del Migration Policy Institute, Estados Unidos depende de la migración para el crecimiento de su mercado laboral, y México comienza a transitar por una vía similar. Señaló que el país enfrenta una demografía cambiante, especialmente en el norte y en sectores como la agroindustria, donde ya se siente la escasez de mano de obra. En ese contexto, tanto los migrantes que llegan como los mexicanos que podrían ser deportados en el futuro representan un capital humano valioso. “Muchos de los retornados tienen habilidades adquiridas en EE.UU. que pueden aprovecharse aquí”, explicó, evocando el concepto de skills of the unskilled: capacidades informales pero clave, como administrar pequeños negocios o manejar relaciones con clientes en otro idioma.

Por su parte, Dana Graber Ladek ofreció una visión precisa sobre los flujos actuales. Si bien se ha registrado una caída importante en los cruces irregulares hacia Estados Unidos y por el Darién, en México se identificaron más de 900 mil personas migrantes sin documentos solo en 2023. Muchas de estas personas no buscan regresar a sus países de origen:

“El 72% de quienes entrevistamos no planea volver. Huyen de pobreza extrema, violencia o efectos del cambio climático”, compartió. Frente a esto, Graber enfatizó el potencial de la integración laboral: “Hay una situación gana-gana-gana: personas que quieren trabajar, empresas con vacantes, y una economía nacional que necesita dinamismo”.

Desde el sector empresarial, Roberto Campa ofreció un caso concreto de cómo esta integración puede ser exitosa. FEMSA, que ha contratado a más de 4 mil personas refugiadas desde 2019, inició este camino por necesidad —en algunas tiendas Oxxo era difícil cubrir vacantes— y descubrió grandes beneficios.

“La rotación de personal fue menor, la productividad aumentó y el ambiente laboral mejoró”, explicó. Además, compartió cómo las empresas están trabajando con el gobierno para ofrecer empleo a personas repatriadas: hay más de 60 mil vacantes disponibles en todo el país. Aunque los retornos masivos aún no ocurren, “las empresas están listas”, dijo.

El reto, según los panelistas, es pasar de proyectos aislados a una transformación estructural. Töpler subrayó que ya existe infraestructura —desde la OIM hasta plataformas como Intrare— para capacitar, documentar y vincular a personas migrantes con empresas. Pero falta voluntad política y un cambio de narrativa.

“México es de los pocos países donde el empresariado ha empujado una visión positiva sobre la migración”, apuntó, haciendo un llamado a escalar estos esfuerzos.

Graber remató con una reflexión poderosa:

“Para las personas migrantes, lo primero que piden es un ingreso, después alimento, y luego documentación”.

Asegurar vías legales de trabajo dignas es, por tanto, una necesidad urgente y una oportunidad del país. La migración, bien gestionada, no solo puede aliviar crisis humanitarias: puede ser uno de los motores más importantes del desarrollo económico de México en los años por venir.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 02 | abril | 2025

108 Años conectando la comunidad binacional

Co-producción como pilar de la relación México-EE.UU.: Una realidad ineludible

Co-producción como pilar de la relación México-EE.UU.: Una realidad ineludible

En el contexto actual de incertidumbre geopolítica y tensiones comerciales, el panel “Trade in a Co-Production System” ofreció un diagnóstico claro y fundamentado sobre la profundidad de la integración económica entre México y Estados Unidos. Moderado por Christine Murray, corresponsal del Financial Times, el diálogo reunió a Luis de la Calle, director general de De la Calle, Madrazo, Mancera; Pedro Huerta, country manager de Amazon México; y la economista Katheryn Russ, profesora en UC Davis, quienes coincidieron en que la co-producción no solo es una característica del comercio regional, sino su esencia estructural.

Luis de la Calle abrió con una afirmación contundente: “Hoy no se pueden operar industrias en Estados Unidos sin México”.

Argumentó que la idea de separar las economías de ambos países, aunque teóricamente posible, sería un error costoso, complejo y profundamente contraproducente. Recordó que ni siquiera Donald Trump pudo desmontar el TLCAN, porque subestimó el nivel de integración. En su visión, el reto actual para México no es resistir los embates proteccionistas, sino impulsar políticas internas que fortalezcan su competitividad, aprovechar las reglas de origen del T-MEC y construir una estrategia energética que le permita integrarse verticalmente en cadenas industriales clave como acero, vidrio y petroquímicos.

Por su parte, Katheryn Russ ofreció datos reveladores que cuantifican esa interdependencia: más del 30% del contenido de las exportaciones mexicanas a EE.UU. es valor agregado estadounidense.

“Desde ambas perspectivas, existe un nivel de integración extremadamente profundo”, afirmó.

Además, advirtió sobre el impacto negativo de la incertidumbre comercial, como la amenaza de aranceles, en las decisiones de inversión y contratación. Para Russ, la sobrevivencia del T-MEC no depende solo de razones económicas, sino también de cómo se aborden preocupaciones distributivas y de seguridad nacional en el debate político estadounidense.

Pedro Huerta, desde su experiencia como country manager de Amazon, aportó una dimensión empresarial concreta. Narró cómo Jeff Bezos tomó la decisión estratégica de lanzar Amazon México hace una década, no por ideología, sino por geografía y sentido común. “Es tan obvio que debemos lanzar México… los mexicanos lo van a amar”, recordó. Huerta compartió que hoy Amazon México conecta a más de 3,000 vendedores locales con consumidores en Estados Unidos y que el comercio fluye en ambas direcciones. Además, anunció proyectos de inversión como un centro de datos en Querétaro y el despliegue del Proyecto Kuiper, una constelación de satélites para mejorar la conectividad en zonas remotas de México.

“Amazon apuesta a México en el largo plazo, no solo por cercanía, sino porque creemos en su futuro”, concluyó.

El panel cerró con una advertencia y una oportunidad. Si México aprovecha su red única de acuerdos comerciales, mejora su infraestructura, y fortalece su Estado de derecho, puede convertirse no solo en el socio preferente de EE.UU., sino en un eje estratégico entre América, Europa y Asia. De lo contrario, corre el riesgo de quedar atrapado en las tensiones internas del vecino del norte. La coproducción no es una utopía a construir, sino una realidad que ya existe—y que merece ser defendida y profundizada con visión de futuro.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 02 | abril | 2025

108 Años conectando a la comunidad binacional