La transición energética y la acción climática se han consolidado como temas prioritarios dentro de la agenda pública y empresarial, particularmente ante la necesidad de avanzar hacia modelos de desarrollo más sostenibles, resilientes y competitivos. En este contexto, las empresas enfrentan el reto de integrar criterios ambientales, tecnológicos y regulatorios dentro de sus estrategias operativas y de crecimiento.

En este marco, el Comité de Sustentabilidad y Responsabilidad Social, en conjunto con el Comité de Energía de AMCHAM Ciudad de México, llevó a cabo una sesión enfocada en analizar los principales factores regulatorios, operativos, tecnológicos y sociales que están impulsando la transformación del sector energético y fortaleciendo la agenda de acción climática en México. La conversación contó con la participación de Juan Carlos Rangel, de ERM; Elvia Domínguez, de Hitachi México; y Teresa Zárate Romano, de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

Acción climática y compromisos internacionales

Uno de los principales ejes de la conversación fue la relevancia de los compromisos internacionales asumidos por México en materia de cambio climático y reducción de emisiones. Destacó que sectores como transporte, industria, energía y manufactura deberán acelerar la adopción de tecnologías más eficientes y sostenibles para contribuir al cumplimiento de las metas nacionales e internacionales.

Asimismo, se subrayó que la agenda climática ya no puede abordarse de manera aislada, sino que requiere integrar sostenibilidad ambiental, eficiencia energética, innovación tecnológica y desarrollo económico. En este sentido, se enfatizó la importancia de que las empresas incorporen criterios ambientales dentro de sus procesos productivos, cadenas de suministro y decisiones de inversión.

También se abordó el papel de acuerdos internacionales como el Protocolo de Montreal y la Enmienda de Kigali, particularmente en la reducción gradual de sustancias con alto potencial de calentamiento global utilizadas en sectores como refrigeración y aire acondicionado.

Innovación tecnológica y eficiencia energética

Desde la perspectiva tecnológica, se destacó que la transición energética requiere soluciones que combinen digitalización, eficiencia energética y descarbonización. En particular, se señaló que las organizaciones están comenzando a incorporar herramientas digitales, inteligencia artificial y sistemas de monitoreo en tiempo real para optimizar el desempeño energético de sus operaciones.

Se resaltó la importancia de tecnologías orientadas a reducir emisiones en sectores intensivos en consumo energético, incluyendo soluciones vinculadas con almacenamiento energético, modernización de infraestructura y sustitución de gases con alto impacto ambiental.

También se destacó que la innovación tecnológica no debe entenderse únicamente como un costo operativo, sino como una estrategia vinculada directamente con competitividad, eficiencia y sostenibilidad de largo plazo.

Competitividad, sostenibilidad y gestión de riesgos


Otro de los temas centrales fue la relación entre sostenibilidad y competitividad empresarial. Se señaló que cada vez más organizaciones están transitando de estrategias centradas únicamente en reportes y divulgación hacia acciones concretas de descarbonización, eficiencia operativa y gestión integral de riesgos climáticos.

En este sentido, se subrayó que la sostenibilidad puede convertirse en una ventaja competitiva a través de la optimización energética, reducción de residuos y fortalecimiento de cadenas de valor. Asimismo, se destacó que los riesgos asociados al cambio climático están comenzando a incorporarse en la toma de decisiones estratégicas de las empresas, particularmente en temas relacionados con disponibilidad de agua, continuidad operativa y resiliencia de infraestructura.

Se reconoció que muchas organizaciones continúan enfrentando retos para traducir proyectos de sostenibilidad en argumentos financieros claros frente a sus órganos directivos, por lo que resulta fundamental construir casos de negocio que permitan demostrar beneficios operativos y económicos concretos.

Regulación y colaboración público-privada

Durante la sesión también se abordó la importancia del cumplimiento regulatorio y la necesidad de fortalecer la coordinación entre autoridades y sector privado para acelerar la transición energética en México.

Actualmente existen distintos mecanismos de apoyo y financiamiento orientados a impulsar la sustitución tecnológica y la eficiencia energética. Sin embargo, también se reconoció la necesidad de avanzar hacia una mayor certidumbre regulatoria y una mejor alineación entre las distintas agendas ambientales, energéticas y económicas.

Se enfatizó que la transición energética requiere una visión coordinada entre gobierno, industria y otros actores estratégicos para fortalecer la competitividad y facilitar inversiones de largo plazo.

Reflexión

La conversación dejó diversos elementos relevantes para las empresas que buscan fortalecer sus estrategias de sostenibilidad y transición energética:

  • La sostenibilidad y la competitividad deben entenderse como agendas complementarias
  • La eficiencia energética representa una oportunidad importante para generar ahorros operativos y reducir emisiones
  • La digitalización y la innovación tecnológica serán fundamentales para acelerar la transición energética
  • Los riesgos climáticos están comenzando a convertirse en variables estratégicas para la continuidad y resiliencia de los negocios
  • La coordinación público-privada será clave para avanzar hacia una transición energética más eficiente y ordenada

En suma, la transición energética y la acción climática representan no solo un desafío ambiental, sino también una oportunidad estratégica para fortalecer la competitividad, impulsar la innovación y construir modelos de desarrollo más resilientes y sostenibles para el país.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 21 | mayo | 2026