En el marco del Comité de Energía, se llevó a cabo la sesión “Infraestructura Eléctrica y Competitividad: Panorama Actual y Desafíos del Crecimiento”, un espacio de diálogo sobre los retos y oportunidades del sistema eléctrico mexicano frente al creciente interés de inversión y el fortalecimiento de las cadenas de suministro. La conversación contó con la participación de Catalina Coppel, Directora de Relaciones Gubernamentales y Asuntos Institucionales de GM; Fernando Ponce, Head of Government Affairs México de 3M; Alejandra Morales, Subdirectora Comercial y Nuevos Negocios de AMMPER; y Sofía Bravo Vallejo, Directora de Portafolio de Suministro de AMMPER, bajo la moderación de Erika Santiago, Presidenta del Comité de Energía de AMCHAM/MEXICO.

Durante la sesión, se destacó que la disponibilidad de infraestructura eléctrica se ha convertido en un factor determinante para la competitividad y la atracción de nuevas inversiones en México. En numerosos procesos de expansión industrial, particularmente en sectores de manufactura avanzada, automotriz, farmacéutico y centros de datos, la primera pregunta que realizan las empresas ya no está relacionada con incentivos fiscales o costos laborales, sino con la capacidad real de contar con energía suficiente, confiable y oportuna para operar.

Desde la perspectiva de las empresas usuarias, se destacó que la certidumbre representa un elemento incluso más valioso que el costo de la electricidad. La posibilidad de conocer con claridad los tiempos de conexión, la disponibilidad de capacidad firme y la evolución del marco regulatorio resulta indispensable para sustentar decisiones de inversión que normalmente se proyectan a largo plazo. La falta de previsibilidad en estos elementos puede traducirse en la pérdida de proyectos, retrasar expansiones industriales o  incidir en la ubicación de inversiones hacia otros mercados.

Asimismo, se analizaron las presiones que enfrentan regiones con un importante dinamismo económico, como Querétaro y otros polos industriales del país. La velocidad con la que aumenta la demanda supera, en muchos casos, el desarrollo de las redes de transmisión y distribución, generando cuellos de botella para nuevas inversiones y limitando el crecimiento de las cadenas de suministro.

En materia regulatoria, los participantes reconocieron los avances recientes para brindar mayor claridad al mercado eléctrico y subrayaron la importancia de continuar construyendo reglas claras, procesos transparentes y mecanismos que otorguen mayor certidumbre a los inversionistas. También destacaron la necesidad de mantener un diálogo técnico entre autoridades, empresas y demás actores del sector para facilitar la implementación del nuevo marco regulatorio y promover una planeación energética de largo plazo.

La sesión también abordó el papel que desempeñan los suministradores calificados como aliados estratégicos para las empresas. Más allá de ofrecer alternativas competitivas de suministro, estos actores permiten diversificar riesgos, acceder a esquemas de energía renovable, optimizar costos mediante estrategias de gestión de la demanda y acompañar procesos como la migración de contratos, la planeación energética y la evaluación de nuevas inversiones.

Los especialistas compartieron experiencias relacionadas con programas de eficiencia energética, digitalización del consumo y monitoreo permanente de indicadores operativos. Al respecto, señalaron que la medición continua del desempeño energético permite identificar oportunidades de ahorro, reducir la intensidad energética de las operaciones y avanzar en el cumplimiento de compromisos globales de sostenibilidad, cada vez más relevantes para las cadenas internacionales de valor.

En cuanto a la transición energética, se discutió el creciente potencial de tecnologías como los sistemas de almacenamiento con baterías, el desarrollo de redes privadas y las soluciones integrales de infraestructura energética. Si bien estás tecnologías aún presentan una penetración limitada en México, los panelistas coincidieron en que pueden contribuir a reducir la congestión, incrementar la confiabilidad del suministro y facilitar la integración de fuentes renovables.

Como conclusión, la sesión reafirmó que la infraestructura eléctrica constituye un habilitador estratégico para el desarrollo económico del país. Garantizar un suministro suficiente, confiable y competitivo será indispensable para consolidar el crecimiento industrial, atraer nuevas inversiones y fortalecer la posición de México dentro de las cadenas globales de suministro. Para lograrlo, será fundamental mantener una colaboración estrecha entre autoridades, empresas y proveedores de soluciones energéticas, impulsando mecanismos de planeación, certidumbre regulatoria e innovación que respondan al acelerado crecimiento de la demanda eléctrica.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 22 | julio | 2026