México atraviesa una transformación del mercado laboral que va más allá de la reducción de la jornada. El reto implica elevar la productividad, incorporar tecnología, fortalecer la formalidad y aprovechar mejor el talento disponible, particularmente de sectores que hoy enfrentan barreras para integrarse al mercado laboral.
Esta reflexión estuvo presente durante Talent Meetpoint: Workforce Outlook 2026, foro anual organizado por el Comité de Capital Humano y Asuntos Laborales de la AMERICAN CHAMBER/ OF COMMERCE OF MEXICO, Capítulo Noreste. La conversación abordó la reducción de la jornada laboral como una oportunidad para revisar la organización del trabajo y avanzar de modelos centrados en la administración de horas hacia esquemas orientados a productividad, resultados y desarrollo de talento. Durante el encuentro, Sofía Ramírez Aguilar, Directora General de México, ¿cómo vamos?, presentó un panorama del mercado laboral. Al segundo trimestre de 2026, México registró 61.7 millones de personas en la Población Económicamente Activa, mientras 42.6 millones permanecieron fuera de ella. Aunque la desocupación abierta fue de 2.7%, la desocupación extendida alcanzó 9.8%, evidenciando que existe una reserva importante de talento disponible.
La informalidad laboral, que alcanza al 55.1% de la población ocupada, continúa siendo uno de los principales retos para la productividad y competitividad del país. A ello se suma la baja participación laboral femenina: 45.9% de las mujeres participa en el mercado laboral, frente a 74.1% de los hombres. Las responsabilidades de cuidado representan una de las principales barreras para la incorporación y permanencia de las mujeres en empleos remunerados.
En este contexto, ampliar la infraestructura de cuidados, promover esquemas laborales más flexibles y predecibles, fortalecer la capacitación y facilitar la formalización son elementos clave para incorporar talento que actualmente permanece fuera del mercado y elevar la productividad.
Nuevo León parte de una posición favorable por sus menores niveles de informalidad; sin embargo, persisten brechas de participación y formalidad entre hombres y mujeres. Esto demuestra que incluso en mercados laborales dinámicos existen oportunidades para aprovechar mejor el talento disponible.
La reducción de la jornada laboral, por tanto, representa una oportunidad si se acompaña de inversión, capacitación, automatización y nuevas formas de organización del trabajo. El objetivo no debe ser únicamente trabajar menos horas, sino generar mayor valor por hora trabajada, con mejores condiciones para las personas y mayor competitividad para las empresas.
El futuro del trabajo dependerá de la capacidad de México para construir un mercado laboral más inclusivo, productivo y formal, capaz de incorporar a más personas, desarrollar su talento y generar mejores oportunidades.
AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Monterrey | (03| 09| 2026)