En medio de una profunda reconfiguración del sector energético en México, el autoconsumo y el almacenamiento de energía emergen no solo como soluciones tecnológicas, sino también como elementos estratégicos para transformar la forma en que se genera, gestiona y consume la energía. En este nuevo entorno, caracterizado por la transición hacia modelos más eficientes, resilientes y sostenibles, estas herramientas representan una oportunidad clave para que las empresas optimicen costos, fortalezcan su seguridad energética y avancen hacia esquemas más competitivos.

En este contexto, en octubre de 2024 se aprobó la iniciativa de reforma a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de áreas y empresas estratégicas, conocida como la reforma energética, lo que derivó en la derogación y modificación de diversas leyes y reglamentos federales en el ámbito energético. Como parte de estos cambios, el 18 de marzo de 2025 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Ley del Sector Eléctrico, y posteriormente, el 3 de octubre de 2025, su Reglamento, el cual da operatividad a las disposiciones contenidas en dicha ley. 

En este marco, el Task Force de Energía de AMCHAM Noroeste contó con la participación de Asaf Jiménez y Hernando Becerra, socios de Blanco Carrillo, S.C., quienes abordaron el autoconsumo y el almacenamiento de energía como estrategias empresariales bajo la nueva Ley del Sector Eléctrico en México.

AUTOCONSUMO 

El autoconsumo se define como la generación de energía eléctrica mediante una central eléctrica con capacidad igual o mayor a 0.7 megawatts destinada a satisfacer las necesidades propias en sitio del titular del permiso. 

Este esquema puede desarrollarse bajo dos modalidades: autoconsumo aislado, en el cual, la central eléctrica no se encuentra interconectada a la red nacional de transmisión ni a las redes generales de distribución y la energía se destina exclusivamente al consumo en sitio y el autoconsumo interconectado, donde la central sí se conecta a las redes generales de distribución permitiendo no sólo el abastecimiento propio, sino también la posibilidad de inyectar excedentes al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), ya sea con o sin contraprestación.

ALMACENAMIENTO 

En cuanto al almacenamiento de energía, se identifican cinco esquemas principales: los asociados a una central eléctrica, los asociados a centros de carga, los no asociados, los vinculados al abasto aislado y los asociados a sistemas de generación distribuida. 

De estos, tres requieren permiso de almacenamiento otorgado por la autoridad competente: los sistemas no asociados, los vinculados al abasto aislado y, en ciertos casos, los asociados a centrales eléctricas, en los que no se requiere un permiso independiente, sino la codificación del permiso de generación existente para incorporar el sistema de almacenamiento. Por otro lado, existen esquemas que no requieren permiso, como los sistemas asociados a generación distribuida menor a 0.7 megawatts y aquellos vinculados directamente a centros de carga. 

Dentro del marco actual, destacan dos esquemas particularmente relevantes para el autoconsumo: el almacenamiento de abasto aislado, que permite utilizar baterías para suministrar energía cuando la generación es intermitente, y el almacenamiento asociado a una central eléctrica, que contribuye a estabilizar la producción y a mitigar la variabilidad inherente a las fuentes renovables.

Los beneficios de integrar sistemas de almacenamiento son significativos, ya que permiten contrarrestar la intermitencia de la generación, optimizar el uso de la energía producida y generar ahorros al reducir la dependencia de fuentes externas. Asimismo, abren la posibilidad de comercializar excedentes, lo que puede constituir una fuente adicional de ingresos para las empresas.  En ese sentido, la región Noroeste de México presenta una oportunidad estratégica, dado su dinamismo en el desarrollo de energías renovables y su alto potencial, particularmente en estados como Sonora, que cuenta con condiciones privilegiadas de radiación solar. Esquemas como el autoconsumo aislado ofrecen mayor flexibilidad a los centros de carga, permitiéndoles satisfacer sus necesidades energéticas en sitio, mientras que modelos como la venta a terceros dentro de redes particulares impulsan nuevas oportunidades, especialmente en el sector industrial, lo que posiciona a la región como un polo atractivo para la inversión.

Con esto, AMCHAM reafirma su compromiso de seguir fortaleciendo la comunicación con sus socios, manteniéndolos informados y actualizados sobre los cambios regulatorios y las tendencias clave del sector energético, proporcionando herramientas que faciliten la toma de decisiones estratégicas y el aprovechamiento de oportunidades en un entorno en constante evolución.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Hermosillo | 14 | Abril | 2026