Finanzas sostenibles: del diseño a la implementación

Finanzas sostenibles: del diseño a la implementación

En un contexto en el que los mercados financieros y los inversionistas demandan mayor claridad, consistencia y credibilidad en la asignación de recursos con criterios ambientales, sociales y de gobernanza, cobra especial relevancia el fortalecimiento de marcos públicos que orienten el financiamiento sostenible y reduzcan la incertidumbre en su implementación. En este marco, los Comités de Servicios Financieros y de Sustentabilidad y Responsabilidad Social de AMCHAM de Ciudad de México llevaron a cabo una sesión enfocada en el panorama de las finanzas sostenibles en México, así como en los principales instrumentos impulsados por el gobierno federal para movilizar capital con impacto y alinearlo con compromisos nacionales e internacionales.

Regina Rosales Talamas de Secretaría de Hacienda y Crédito Público

La sesión contó con la participación de Regina Rosales, Gabriela Rincón y Roberto Huesca, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, quienes compartieron una visión técnica y práctica sobre la estrategia de movilización y financiamiento sostenible, la taxonomía sostenible de México y la evolución del marco de referencia soberano para el financiamiento sostenible.

La Estrategia de Movilización y Financiamiento Sostenible (2023) funciona como el marco “paraguas” que ordena los instrumentos de finanzas sostenibles del gobierno federal en torno a una visión de largo plazo. Para su diseño, se realizó un ejercicio de medición de la brecha de financiamiento sostenible que permitió dimensionar el reto de movilización de recursos hacia 2030, lo que refuerza la necesidad de coordinación entre el sector público, el sistema financiero y la economía real.

La estrategia se articula en torno a tres ejes principales: el primero se refiere a la gestión sostenible de las finanzas públicas, destacando los esfuerzos por alinear el presupuesto federal con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, más recientemente, por vincular los programas presupuestarios con criterios técnicos que permitan identificar su contribución a los objetivos ambientales, sociales y de inclusión. El segundo eje se enfoca en la movilización de financiamiento, donde se ubican los instrumentos de deuda sostenible, los bonos vinculados a los ODS y otras herramientas financieras impulsadas por el sector público. El tercer eje corresponde a acciones transversales, subrayando que temas como la igualdad de género deben incorporarse de manera consistente en el diseño de instrumentos, en el desarrollo de capacidades y en la toma de decisiones.

Un componente central fue la Taxonomía Sostenible de México (2023), presentada como un instrumento técnico que busca establecer un lenguaje común entre las autoridades, el sector financiero y las empresas. La taxonomía identifica 124 actividades económicas y define, para cada una de ellas, métricas y umbrales que permiten evaluar su contribución a los objetivos de sostenibilidad. En su primera fase incorpora objetivos de mitigación y adaptación al cambio climático, así como un componente social distintivo para el contexto internacional: la igualdad de género como criterio transversal. Sobre este último, se destacó el desarrollo de un cuestionario que puede servir como punto de partida para que organizaciones de distintos tamaños realicen diagnósticos internos y prioricen mejoras en sus prácticas.

Desde un enfoque práctico, se compartieron los principales aprendizajes de un programa piloto con instituciones financieras. El principal reto no es la falta de interés por alinear las operaciones con criterios de sostenibilidad, sino la limitada disponibilidad y la calidad de la información desde el origen de los proyectos. En muchos casos, la ausencia de datos dificulta evaluar principios técnicos clave, como la contribución sustancial, el principio de no daño significativo y la existencia de salvaguardas mínimas, lo que limita la posibilidad de clasificar y reportar la alineación de manera robusta. Este punto dejó como aprendizaje para las empresas la importancia de fortalecer los procesos internos de recopilación de datos, trazabilidad y estandarización, incluyendo la información proveniente de proveedores y de las cadenas de valor.

También se abordó el contexto de la evolución regulatoria y de mercado en México. Se destacó que el país avanza hacia esquemas más consistentes y comparables, y que ya existen ejercicios de referencia e interoperabilidad con marcos internacionales, como la taxonomía de la Unión Europea, lo cual puede aportar mayor certidumbre al mercado y facilitar el diálogo con inversionistas internacionales. Asimismo, se señaló que la adopción de estos instrumentos será gradual y que resulta clave evitar enfoques de “todo o nada”, privilegiando procesos de maduración progresiva que permitan elevar la calidad de la información y la consistencia del ecosistema.

La segunda parte de la sesión se centró en la evolución de los bonos soberanos vinculados a los ODS y en la publicación del Marco de Referencia Soberano de Financiamiento Sostenible (2026).  En este contexto, se destacó la evolución de México en la construcción de su curva soberana sostenible, subrayando que, desde 2020, el país ha realizado 25 emisiones de bonos vinculados a los ODS, en cuatro distintas divisas, con un monto total emitido de aproximadamente 34.5 mil millones de dólares. Esta trayectoria refleja una diversificación progresiva de instrumentos, plazos y monedas, así como el fortalecimiento del mercado de deuda sostenible tanto a nivel internacional como local, consolidando a México como un emisor relevante en este segmento.

 

El nuevo Marco de Referencia representa una evolución respecto al esquema original, al integrar de manera más explícita las prioridades nacionales, la estrategia de movilización, la incorporación de la taxonomía y los esquemas de verificación externa. Estos elementos fortalecen la coherencia entre la política pública, el gasto elegible y las expectativas del mercado, y contribuyen a reforzar la confianza de los inversionistas en la definición institucional de lo que México considera financiamiento sostenible.

Si bien México ha logrado avances relevantes y se ha posicionado como un referente regional en finanzas sostenibles, persisten retos importantes para su adopción a nivel local. Se enfatizó la necesidad de seguir desarrollando capacidades, mejorar la calidad de la información disponible y traducir conceptos técnicos en procesos internos viables. Asimismo, se discutió la importancia de una comunicación estratégica en materia de sostenibilidad: reportar riesgos y brechas no necesariamente debilita a las organizaciones, siempre que se haga de manera transparente y se acompañe de planes claros de mitigación, ya que puede fortalecer la confianza de inversionistas y otros grupos de interés.

En conjunto, la sesión dejó un mensaje transversal: el avance de las finanzas sostenibles en México dependerá, en gran medida, de la capacidad de las organizaciones para generar información consistente, comparable y trazable, así como de integrar criterios ambientales y sociales en sus procesos de toma de decisiones. En la medida en que estos elementos se fortalezcan, las empresas estarán mejor posicionadas para acceder a financiamiento sostenible, responder a las expectativas del mercado y convertir la sostenibilidad en una ventaja competitiva.

 

Gabriela Rincón y Roberto Huesca de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público

Roberto Huesca de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público

Regina Rosales Talamas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 23 | febrero | 2026

Normas ISSB: Implicaciones clave para el mercado mexicano

Normas ISSB: Implicaciones clave para el mercado mexicano

En un entorno en donde los mercados demandan mayor transparencia, comparabilidad y consistencia en la divulgación de información en materia de sostenibilidad, cobra especial relevancia la adopción de estándares comunes que permitan a inversionistas y otros grupos de interés evaluar riesgos y oportunidades de manera clara y confiable. Por ello, el Comité de Sustentabilidad y Responsabilidad Social de AMCHAM Ciudad de México llevó a cabo una mesa de trabajo enfocada en la adopción de las Normas ISSB (IFRS S1 y S2) y sus implicaciones para el mercado mexicano. La sesión contó con la participación de Arturo Rodríguez, de la IFRS Foundation; Carlos Fernández, de KPMG; Jordi Cueto, de Coca-Cola FEMSA; y Paulina Macías, de Chevez, Ruiz, Zamarripa, quienes aportaron una visión técnica, práctica y jurídica sobre los retos que enfrentan las empresas en este nuevo entorno regulatorio.

Las normas IFRS S1 y S2, emitidas por el International Sustainability Standards Board (ISSB), buscan establecer un marco global común para la divulgación de información financiera relacionada con la sostenibilidad. Su objetivo principal es que las empresas reporten, de forma consistente y comparable, aquellos riesgos y oportunidades en sostenibilidad que pueden tener un impacto financiero material, con un énfasis particular en el cambio climático.

La norma IFRS S1 establece los principios generales para reportar información financiera relacionada con la sostenibilidad, mientras que IFRS S2 se enfoca específicamente en los riesgos y oportunidades asociados al cambio climático. Estos estándares no parten de cero: integran y sistematizan prácticas que muchas empresas ya venían utilizando a través de marcos internacionales previos. En la práctica, una parte importante de la información requerida ya existe dentro de las organizaciones; el reto principal radica en ordenarla, fortalecer los procesos de recopilación de datos y asegurar su coherencia con la información financiera.

Uno de los elementos centrales de las normas ISSB es el principio de proporcionalidad. Este reconoce que las empresas difieren en tamaño, recursos y nivel de madurez, y permite que el reporte se base en información razonable y sustentada, sin exigir esfuerzos o costos desproporcionados, especialmente en las primeras etapas de implementación. Bajo este enfoque, en ciertos casos es válido iniciar con divulgaciones de carácter cualitativo, por ejemplo en la evaluación de impactos financieros o en el análisis de escenarios climáticos, con la expectativa de que estas capacidades se fortalezcan de manera progresiva en los siguientes ciclos de reporte.

El cumplimiento de los nuevos requerimientos también pone de relieve la importancia de la cadena de valor. La disponibilidad y la calidad de la información proveniente de proveedores y empresas de menor tamaño resultan clave para que las organizaciones cumplan con sus obligaciones de divulgación. En este sentido, avanzar hacia esquemas que faciliten la generación de información básica sobre sostenibilidad por parte de la cadena de suministro contribuye a reducir brechas de datos y a fortalecer la consistencia del ecosistema de reporte en su conjunto.

Desde una perspectiva práctica, la preparación para el primer reporte bajo IFRS S1 y S2 requiere adoptar una visión de largo plazo, considerando desde el inicio la comparabilidad entre reportes y la coherencia entre la información de sostenibilidad y los estados financieros. Para lograrlo, resulta clave conformar equipos de trabajo transversales que involucren áreas como finanzas, riesgos, legal, sostenibilidad y relaciones con inversionistas. Este enfoque permite asegurar la consistencia, la trazabilidad de la información y una adecuada aplicación del juicio profesional.

Otro elemento relevante es el aseguramiento de la información. Si bien en las etapas iniciales no es obligatorio, el aseguramiento contribuye a mejorar la calidad del reporte, a fortalecer los procesos internos y a anticipar riesgos futuros. Más allá del cumplimiento regulatorio, puede convertirse en una herramienta para madurar la gestión de sostenibilidad y reforzar la credibilidad de la información ante inversionistas y otros grupos de interés.

La adopción de las Normas ISSB no debe entenderse únicamente como una obligación regulatoria, sino como una oportunidad para integrar la sostenibilidad de manera más estratégica en la gestión del negocio. Las empresas que aborden este proceso con una visión integral estarán mejor posicionadas para identificar riesgos y oportunidades, mejorar la toma de decisiones y responder a un entorno de mercado cada vez más exigente. En contraste, tratar el reporte como un ejercicio meramente formal puede limitar su utilidad y restarle competitividad en el mediano plazo.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 3 | febrero | 2026

AmCham e IPADE presentan ‘Valor Compartido 2025’: más de 3 millones de mexicanos beneficiados por iniciativas sostenibles

AmCham e IPADE presentan ‘Valor Compartido 2025’: más de 3 millones de mexicanos beneficiados por iniciativas sostenibles

Ciudad de México, 29 de octubre de 2025

AMERICAN CHAMBER/ OF COMMERCE OF MEXICO celebró el “Foro de Sustentabilidad 2025”, un encuentro que reunió a líderes empresariales, representantes del sector público y académico para presentar los principales hallazgos del reporte:  “AmCham Valor Compartido 2025 | Reporte de Resultados IPADE Impact Lab”. 

Este estudio, realizado en conjunto con el Centro de Investigación en Responsabilidad Social (CIRES) del IPADE Business School, sistematiza y analiza las iniciativas de sostenibilidad de empresas miembros de AMCHAM, ofreciendo una aproximación a la manera en que sus empresas trabajan el ESG –iniciativas de impacto ambiental, social y de gobernanza– en México.

“AmCham Valor Compartido” analiza

136 proyectos de 74 organizaciones

los cuales han beneficiado directamente a

3.29M de personas, 700 escuelas y 283 familias.

“El 80% de los avances en sostenibilidad provienen del sector privado, de su capacidad para innovar, colaborar y convertir los desafíos ambientales y sociales en oportunidades de desarrollo”

Subrayó Ana Cristina Dahik Loor, directora del CIRES.

Dahik y Bernardo Sainz, profesores del IPADE y directivos del CIRES, destacaron que el tono de los hallazgos es de esperanza y refleja un cambio decisivo en la forma en que el sector privado trata el tema de la sostenibilidad. 

Entre los principales hallazgos, destaca que la mayoría de los proyectos se enfocan al bienestar de las personas basándose en las necesidades del contexto local de México; que 47% de los proyectos se realizan con al menos un aliado -–otra empresa, el gobierno o alguna institución u organismo empresarial– y que 34% de los proyectos reportados son parte estructural de la estrategia de negocio o reflejan buenas prácticas de institucionalización, lo que señala un compromiso arraigado en el ADN del negocio.

Fernanda Guarra - 3M - Amcham Valor Compartido

Fernanda Guarro, Directora General de 3M México y Vicepresidenta de AMCHAM, destacó que la competitividad se define por la capacidad de generar crecimiento de manera sostenible, lo cual exige corresponsabilidad y la construcción de alianzas multisectoriales para lograr una transición equitativa y resiliente. “La sustentabilidad es hoy un lenguaje común que atraviesa todos los sectores y nos recuerda que ninguna empresa o ningún gobierno puede avanzar solo.”

Tanto las empresas como el sector público deben generar bienestar compartido, y subrayó que ese beneficio tiene que permanecer en las comunidades. El sector privado es central en la agenda de SEMARNAT
enfatizó Rodrigo Morales, Jefe de Oficina de la C. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
Rodrigo Morales - Semarnat - AmCham Valor Compartido

El programa incluyó dos paneles de discusión sobre los retos empresariales frente al T-MEC y las oportunidades en economía circular.

La discusión toma particular relevancia en vísperas de la revisión del T-MEC.  Alejandra Espinosa (CIAL Dun & Bradstreet), César Murillo (Holland & Knight), Bianca Bolaños Aparicio (Secretaría de Economía) y Julia Ortiz, Presidenta del Comité de Sustentabilidad y Responsabilidad Social de AMCHAM y Public Policy Manager de Uber, coincidieron en que el Capítulo 24 del Tratado es una hoja de ruta que ha detonado mejores prácticas empresariales. En medio del proceso de revisión interna con los gobiernos de México y Estados Unidos, invitaron a los sectores productivos a consolidar sus comentarios y recomendaciones vía AMCHAM y los canales pertinentes, “Sin ustedes no será la misma revisión”.

En un diálogo respecto a la innovación, infraestructura e incentivos para un futuro sostenible entre Enrique Koenigue (Bridgestone), Aldo Vergara (Procter & Gamble) y Franco Fernández (SEMARNAT) y Mauricio Alvarado, Vicepresidente del Comité de Sustentabilidad y Responsabilidad Social de AMCHAM y Communications and Public Affairs Leader para Dow Chemical en América Latina Norte, los expertos destacaron que para que la economía circular funcione tiene que existir una política integral que incluya infraestructura, incentivos, y cooperación público-privada. 

Es la ruta, un marco jurídico con certidumbre, política pública, que marca el trazo y territorio para anclar los proyectos. Un marco integral, ya no esfuerzos aislados, sino una intención más colaborativa, de las diferentes entidades de gobierno, estatales, municipales y federal.

Señaló Franco Fernández.

Sabo Tercero, experto en innovación en desarrollo sustentable y CEO de Inventor Studio México, expresó que hay una corresponsabilidad entre los esfuerzos ESG de las empresas, y la voluntad de los consumidores, especialmente de las generaciones más jóvenes. “Para la generación Z, que integra aproximadamente el 40% del mercado actual, la sostenibilidad es el eje rector de sus elecciones”. Cerró su participación con una invitación a la acción, activar estrategias a partir del conocimiento que ya tenemos.

Como representante de la comunidad binacional de negocios en México desde hace más de 100 años, AMCHAM refuerza su compromiso de ser un actor de diálogo constructivo y vinculación para impulsar el desarrollo sostenible y competitivo de Norteamérica.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 30 | octubre | 2025

Agricultura Regenerativa

Agricultura Regenerativa

La sostenibilidad en la agricultura es esencial para garantizar sistemas productivos resilientes y responsables con el medio ambiente. En este contexto, AMCHAM Capítulo Guadalajara, a través del Comité de Sustentabilidad y Responsabilidad Social y del Comité de Agroindustria, para analizar la Agricultura regenerativa. Braulio Torres, Director de Programas de Agricultura en NUUP, presentó el panorama en Jalisco y compartió las mejores prácticas que diferentes industrias pueden implementar para reducir su impacto ambiental y promover la salud del ecosistema.

¿Por qué la agricultura regenerativa?

El término surgió en los años 80 como respuesta a los desafíos medioambientales globales y locales, incluyendo estrés hídrico, erosión del suelo, cambio climático y pérdida de biodiversidad. La agricultura, a la vez que se ve afectada por estas condiciones, contribuye al cambio climático mediante emisiones de CO₂ derivadas de la ganadería, deforestación, quema de residuos y producción de fertilizantes, generando aumentos de temperatura, escasez de agua y fenómenos naturales extremos.

CONAGUA reporta que los acuíferos sobreexplotados pasaron de 32 en 1975 a 114 en 2023. Además, la FAO indica que el 40% de la superficie terrestre se destina a la producción de alimentos, contribuyendo al 90% de la deforestación global, lo que subraya la urgencia de adoptar prácticas regenerativas que restauren los ecosistemas y promuevan la sostenibilidad.

Agricultura regenerativa 

La agricultura regenerativa integra un modelo productivo diseñado para mejorar y regenerar la fertilidad del suelo, creando un entorno adecuado tanto para la producción como para la preservación del medio ambiente. Este enfoque considera una perspectiva tridimensional que abarca biodiversidad, agua y carbono, asegurando un equilibrio integral del ecosistema. El modelo promueve prácticas integrales que buscan reducir costos y hacer la agricultura más accesible para los productores, al mismo tiempo que mejoran el entorno general y mitigan los daños ambientales preexistentes bajo un enfoque de transición. Asimismo, se centra en comprender el contexto específico de cada cultivo para implementar prácticas adaptadas a sus necesidades, trabajando siempre en armonía con la naturaleza y fomentando un desarrollo agrícola sostenible. 

Prácticas regenerativas

  • Labranza mínima y vertical: Permite que el agua se infiltre sin alterar la estructura del suelo.
  • Diseño hidrológico: Optimiza el uso del agua y la distribución del riego, ajustando las parcelas según el comportamiento del agua.
  • Rotación de cultivos: Mejora la fertilidad del suelo y previene enfermedades.
  • Cultivos intercalados: Aprovechan el agua desde distintas capas del suelo.
  • Incorporación de pencas: Contribuye a la fertilidad y retención de humedad.
  • Reforestaciones estratégicas: Generan fertilidad, detienen la erosión, permiten un manejo integral de plagas, crean corredores biológicos, protegen del viento y aseguran un buen flujo de agua, representando una inversión sostenible a largo plazo.

La agricultura regenerativa se presenta como una solución innovadora para equilibrar productividad y sostenibilidad, ofreciendo a empresas y productores un modelo que trabaja en armonía con la naturaleza. Al restaurar suelos, optimizar el uso del agua y fomentar la biodiversidad, este enfoque fortalece la seguridad alimentaria y genera prosperidad rural, creando oportunidades económicas y ambientales sostenibles tanto para México como para el planeta.

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Guadalajara | 30 | septiembre | 2025

Capítulo 24 del T-MEC: Claves para Integrar la Sostenibilidad al Comercio Internacional

Capítulo 24 del T-MEC: Claves para Integrar la Sostenibilidad al Comercio Internacional

El Comité de Sustentabilidad y Responsabilidad Social de AMCHAM Ciudad de México llevó a cabo una sesión estratégica para analizar la implementación, alcances y oportunidades del Capítulo 24 del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el cual está enfocado en la protección del medio ambiente en el contexto del comercio internacional. Contamos con la participación de expertos en la materia, entre ellos: Roberto Orbe y Bianca Bolaños de la Secretaría de Economía; Rodrigo Morales de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT); y José Ramón Ardavín de la Comisión de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable (CESPEDES).

Análisis General del Capítulo 24

Roberto Orbe Colón y Bianca Bolaños Aparicio de Secretaría de Economía

El Capítulo 24 del T-MEC representa un hito en la integración del medio ambiente dentro de un acuerdo comercial. Se trata del capítulo ambiental más ambicioso incluido en un tratado de libre comercio por México, estableciendo compromisos sólidos no solo entre gobiernos, sino también para el sector privado.

Este capítulo reconoce que la protección del medio ambiente no debe estar aislada de los procesos económicos y comerciales. De hecho, su diseño considera la cooperación y el cumplimiento efectivo de la legislación ambiental como aspectos centrales para promover el desarrollo sostenible en la región de Norteamérica.

Implementación y Mecanismos de Cooperación

El capítulo contempla mecanismos de cooperación entre las partes, así como consultas ambientales previas a cualquier panel arbitral. Estas consultas, que pueden escalar desde una etapa técnica hasta consultas ministeriales, permiten resolver controversias sin comprometer relaciones comerciales. La vaquita marina es un ejemplo concreto de este proceso en acción.

Además, el capítulo permite invocar el cumplimiento de siete acuerdos multilaterales ambientales (AMUMAs), como el Protocolo de Montreal y CITES, a través del tratado mismo. Esto le otorga fuerza legal a la agenda ambiental multilateral dentro del contexto regional.

Perspectiva del Sector Privado

El sector privado mexicano ha respondido a los estándares del capítulo. Si bien muchas empresas grandes ya están alineadas con prácticas ambientales, las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) enfrentan mayores retos por falta de recursos técnicos y financieros. Por ello, resulta clave fomentar la participación de toda la cadena de valor en los esfuerzos de sostenibilidad. En este sentido, es valioso promover el aprendizaje a partir de mejores prácticas y casos de éxito, tanto a nivel nacional como internacional. En no pocas ocasiones, empresas mexicanas han superado en desempeño ambiental a sus contrapartes en Estados Unidos y Canadá, lo cual demuestra el potencial de liderazgo que existe en el país.

Desde hace décadas, iniciativas como los programas de autorregulación y auditoría ambiental voluntaria impulsados por PROFEPA han contribuido a construir una cultura empresarial más comprometida con el medio ambiente. Hoy, muchas compañías líderes en reciclaje, eficiencia energética y cumplimiento de protocolos internacionales no solo destacan por su responsabilidad ambiental, sino que han sabido traducir ese compromiso en ventajas competitivas dentro de mercados cada vez más exigentes.

Rodrigo Morales Castillo de Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales

Desafíos de Regulación y Simplificación Administrativa

Un aspecto clave a considerar son los retos que enfrenta la gestión ambiental en México, entre ellos la sobrerregulación. SEMARNAT actualmente cuenta con más de 150 trámites que buscan ser simplificados y digitalizados al 2030, en colaboración con la Agencia Digital de Innovación Pública. Esta reforma pretende que los instrumentos como las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIAs) dejen de verse como una carga y se integren desde el inicio a los modelos de negocio.

En este contexto, la sostenibilidad ya no es un valor agregado ni una opción, sino un componente esencial para la competitividad empresarial. Las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, deben ser incorporadas en los procesos regulatorios para mejorar la eficiencia sin perder de vista la rigurosidad técnica.

Alineación entre Sector Público y Privado

La creación de la Dirección General de Alianzas Estratégicas y Economía Circular en SEMARNAT representa un avance importante hacia la institucionalización del diálogo entre el gobierno y el sector privado. Este esfuerzo busca alinear incentivos, visiones y capacidades para impulsar una transición ordenada, en la que ninguna parte quede rezagada.

Uno de los mayores retos se encuentra en las PyMEs, que requieren mayor acompañamiento técnico y financiero para cumplir con estándares internacionales. Para avanzar de forma sostenible, el sector privado no solo debe enfocarse en el cumplimiento normativo, sino también en identificar oportunidades de innovación dentro de tendencias globales como la economía circular. Existen ejemplos con gran potencial, como el aprovechamiento del sargazo. Si se gestiona adecuadamente, esta alga invasiva podría convertirse en materia prima para la producción de bioenergía y biocombustibles, generando beneficios ambientales y promoviendo el desarrollo económico regional.

José Ramón Ardavín de Comisión de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable

Recomendaciones y Perspectiva Futura

El Capítulo 24 debe ser visto por las empresas como una guía estratégica para fortalecer su posicionamiento en mercados con altas exigencias regulatorias, como la Unión Europea, Japón y Estados Unidos. En un entorno donde convergen regulaciones ambientales, sanitarias y técnicas, es indispensable contar con una base científica sólida y una coordinación institucional efectiva, que evite la imposición de barreras injustificadas al comercio. Para ello, es fundamental que el sector privado se acerque al gobierno y participe activamente en la formulación de políticas públicas. Iniciativas como la Ley General de Economía Circular y programas como el distintivo “Hecho en México”, que ya incorporan elementos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, son plataformas clave para alinear esfuerzos y abrir nuevas oportunidades de competitividad internacional.

El Capítulo 24 del T-MEC representa una oportunidad única para replantear el modelo de desarrollo comercial bajo una visión verdaderamente sostenible. Más que una obligación, es un llamado a la colaboración entre sectores para construir una agenda común que combine crecimiento económico con responsabilidad ambiental y justicia social. La generación joven heredará los resultados de las decisiones que tomemos hoy; por ello, es urgente establecer desde ahora las bases para un desarrollo que sea sustentable, inclusivo y competitivo en toda la región de Norteamérica. 

AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 30 | julio | 2025

Impulsando el Futuro de México: Innovación y Sustentabilidad como ejes de transformación

Impulsando el Futuro de México: Innovación y Sustentabilidad como ejes de transformación

La comunidad AmCham tiene una convicción clara: el futuro no se espera, se construye. Para construir un futuro más justo, próspero y resiliente, es indispensable poner en el centro la innovación, la sostenibilidad y la colaboración entre sectores.

Con esta visión, el Capítulo Noreste AMCHAM reunió a líderes empresariales, académicos y representantes del sector público en el Foro Innovación y Sostenibilidad 2025, un espacio de reflexión estratégica y cooperación multisectorial. A través de cuatro bloques temáticos, transición energética, educación, economía digital e inclusión financiera, se impulsó un diálogo abierto y constructivo sobre los desafíos que enfrenta el país, así como las oportunidades que pueden detonar una transformación sostenible, equitativa y de largo plazo.

Transición Energética

La transición energética ya no es una opción futura: es una necesidad presente y una oportunidad estratégica para México. En un contexto global que avanza con fuerza hacia las energías limpias, con inversiones récord en renovables y un crecimiento acelerado de la movilidad eléctrica, nuestro país tiene ante sí la posibilidad de redefinir su matriz energética y fortalecer su competitividad.

Pero también hay enormes ventanas de oportunidad. Hoy más que nunca, las empresas pueden convertirse en protagonistas del cambio: el 70 % de la energía en México es consumida por el sector privado, lo que les otorga un rol clave en la adopción de soluciones más eficientes, sostenibles y económicamente viables. Inversiones en autoconsumo, almacenamiento, eficiencia energética y modelos orientados a la reducción de emisiones pueden traducirse no solo en ahorro, sino en resiliencia y liderazgo. 

La evolución institucional, con cambios como la eventual transición de la CRE a una Comisión Nacional de Energía, abre también espacios para repensar cómo regulamos e impulsamos esta transformación. Para que esta transición sea verdaderamente transformadora, la colaboración entre industria, gobierno y academia —la triple hélice— será el motor. Sólo con visión compartida, innovación y alianzas estratégicas, México podrá construir un sistema energético más limpio, más justo y más competitivo, que impulse el desarrollo regional y nacional a largo plazo.

Educación y Capacitación para el Futuro de la Sostenibilidad

La sostenibilidad no solo se construye con tecnología e inversión, sino con personas capaces de liderar el cambio. Para avanzar hacia un modelo de desarrollo más justo, resiliente y competitivo, es fundamental transformar nuestros sistemas educativos y preparar a las nuevas generaciones y, a la fuerza laboral actual, para los retos y oportunidades del siglo XXI.

El desarrollo sostenible exige una educación que vaya más allá de la transmisión de conocimientos. Hoy, es indispensable formar habilidades como la resiliencia, la toma de decisiones estratégicas y la capacidad de adaptarse y aprender continuamente en entornos inciertos. Una educación centrada en el ser humano y su contexto es clave para fomentar agentes de cambio capaces de generar soluciones con impacto social, económico y ambiental.

En este contexto, la inteligencia artificial será un factor transformador del mercado laboral. Se estima que en los próximos cinco años se crearán 170 millones de empleos, pero también se perderán 90 millones, muchos de ellos por efectos de la automatización. Esta realidad demanda la integración de contenidos de IA, pensamiento computacional y competencias digitales desde etapas tempranas del proceso formativo. A nivel local, ya se están dando pasos concretos. Iniciativas como las aulas tecnológicas comunitarias, apadrinadas por empresas y operadas en colaboración con el gobierno, representan modelos efectivos para cerrar la brecha digital y brindar acceso a herramientas productivas, especialmente en comunidades vulnerables.

El futuro de la educación requiere alianzas sólidas entre gobierno, academia, sociedad civil y empresas. También es necesario la necesidad de desarrollar liderazgos empresariales capaces de anticipar y responder a escenarios de disrupción tecnológica, social y geopolítica.

Innovación y Economía Digital

La transformación digital está reconfigurando economías, industrias y sociedades enteras. Sin embargo, su verdadero potencial solo podrá materializarse si aseguramos que nadie se quede atrás. A nivel global, más del 60 % de la población aún no participa plenamente en la economía digital, y en México, esta cifra alcanza al 30 % de la población. Esta brecha limita el acceso a servicios financieros, restringe oportunidades de emprendimiento y frena la inclusión social y económica.

Para revertir esta tendencia, es fundamental impulsar la alfabetización digital desde edades tempranas, incorporando contenidos de ciberseguridad y buenas prácticas como la doble autenticación. La tecnología debe ir de la mano con la educación para construir entornos más seguros e inclusivos. Es necesario adaptar el sistema educativo y los servicios financieros al contexto digital actual, con especial atención a los sectores más vulnerables.

Inclusión Financiera

La inclusión financiera no es solo una estrategia de atención a poblaciones vulnerables, sino una condición esencial para el bienestar general y el desarrollo sostenible. En México, ocho de cada diez personas enfrentan problemas financieros, lo que evidencia que la educación financiera debe ser un derecho, no un privilegio.

Aunque el 76 % de la población cuenta con al menos un producto financiero, como una cuenta de débito, persisten importantes retos: falta de comprensión, uso limitado y poca apropiación de herramientas disponibles. Esto subraya la necesidad de estrategias de alfabetización financiera accesibles, prácticas y adaptadas a todas las edades.

La tecnología debe ser una aliada, pero también se requiere un enfoque comunitario, alianzas con centros locales y trabajo conjunto con autoridades. Educar desde la infancia y fortalecer capacidades en todos los niveles será clave para construir una cultura de estabilidad y salud financiera en México.

El Foro dejó claro que el futuro de México se construye en conjunto. La innovación y la sostenibilidad no son metas aisladas, sino caminos que deben recorrerse de la mano, con visión compartida y compromiso colectivo. Hoy más que nunca, la colaboración entre empresas, gobierno, academia y sociedad civil es el motor que puede transformar desafíos en oportunidades. Si sumamos capacidades, si apostamos por el talento, la tecnología y la inclusión, México no solo estará preparado para el futuro: será protagonista de él.

    AMERICAN CHAMBER/MEXICO
    Noreste | (27 | 06 | 2025)