El trabajo cambió y las reglas también. Bajo esta nueva realidad, el Comité de Capital Humano y Asuntos Laborales de AMCHAM Ciudad de México, en conjunto con el Comité de Innovación y TICs, reunió a especialistas como Alejandro González de Haynes and Boone y Beatriz Eugenia Robles de ManpowerGroup para poner en el radar uno de los temas que está redefiniendo la relación entre empresas y talento: la desconexión digital.
Evolución normativa del derecho a la desconexión digital en México
La desconexión digital ya no es una tendencia; es una realidad en evolución. En México, este derecho empezó a tomar forma en 2021 con la reforma en materia de teletrabajo, como respuesta a las nuevas dinámicas laborales que dejó la pandemia. Más adelante, la NOM-037 dio un paso adicional al establecer lineamientos más claros para entornos remotos, marcando el inicio de una regulación más estructurada en este tema.
La nueva iniciativa legislativa busca ampliar este derecho a todas las modalidades de trabajo mediante reformas a la Ley Federal del Trabajo, estableciendo el derecho de las personas trabajadoras a abstenerse de participar en comunicaciones laborales fuera de su jornada, así como la obligación de los empleadores de respetar este derecho e implementar políticas internas que regulen su aplicación.
Lo interesante es que no se trata de una medida rígida. La propuesta contempla márgenes de flexibilidad, permitiendo acuerdos razonables entre empresas y colaboradores según la naturaleza de cada industria y sus necesidades operativas. La reforma ya fue aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados, lo que refleja un alto nivel de consenso político en torno a su eventual implementación.
Desconexión digital como estrategia de talento y competitividad
Uno de los principales aprendizajes fue que la desconexión digital debe entenderse no solo como una obligación normativa, sino como una estrategia empresarial integral.
Se destacó que factores como el burnout, la fatiga crónica, la ansiedad y los riesgos psicosociales asociados a la hiperconectividad han modificado las prioridades de las personas trabajadoras y de las empresas. Particularmente entre generaciones jóvenes, aspectos como flexibilidad, bienestar, cultura organizacional y congruencia de liderazgo se han convertido en variables clave para decidir dónde trabajar y permanecer.
En este sentido, las empresas que desarrollen políticas efectivas de desconexión digital podrán fortalecer su capacidad para:
- Atraer y retener talento estratégico
● Incrementar engagement y productividad sostenible
● Reducir riesgos reputacionales y laborales
● Consolidar una marca empleadora competitiva
Los especialistas subrayaron que el verdadero cambio no depende únicamente de una ley, sino de migrar de una cultura de disponibilidad constante hacia una visión de talento sostenible.
Principales implicaciones organizacionales
Desde la perspectiva empresarial, se identificaron tres acciones prioritarias para una implementación efectiva:
- Realizar diagnósticos internos para identificar áreas de mayor exposición a prácticas de hiperconectividad
● Capacitar de manera intensiva a líderes, gerentes y áreas de recursos humanos
● Revisar procesos internos para reducir dinámicas de urgencia innecesaria
Un concepto particularmente relevante fue la necesidad de distinguir entre “urgencia real” y “urgencia cultural”. Se enfatizó que muchas dinámicas laborales actuales responden más a hábitos organizacionales que a necesidades críticas de negocio, lo que genera desgaste innecesario y limita sostenibilidad. Las empresas fueron invitadas a revisar si sus procesos realmente requieren disponibilidad permanente o si es posible fortalecer planeación, delegación y continuidad operativa.
Alejandro González, Haynes and Boone
Beatriz Eugenia Robles, Manpower Group
Riesgos legales y de negocio
Se abordaron los posibles riesgos asociados al incumplimiento de esta futura regulación, incluyendo sanciones administrativas, litigios laborales, reclamaciones por horas extraordinarias y afectaciones reputacionales.
Sin embargo, se destacó que uno de los riesgos más relevantes no es únicamente jurídico, sino estratégico: organizaciones que no evolucionen en esta materia podrían enfrentar mayores dificultades para atraer talento, especialmente en sectores altamente competitivos y con nuevas generaciones laborales. En este sentido, la desconexión digital se posiciona como parte de una agenda más amplia de transformación laboral que incluye también debates sobre reducción de jornada, flexibilidad y bienestar.
Buenas prácticas para las empresas
Entre las mejores prácticas compartidas durante la sesión destacan:
- Desarrollo de políticas claras de desconexión digital
- Definición precisa de protocolos para casos de emergencia real
- Uso responsable de herramientas tecnológicas y programación de comunicaciones
- Establecimiento de canales internos para reportar incumplimientos
- Participación activa de colaboradores en la construcción de políticas
- Formación de liderazgos congruentes con modelos de bienestar
Se enfatizó que el liderazgo será el principal factor de éxito o fracaso en la implementación de estas políticas, ya que las conductas de directivos y gerentes determinan la verdadera cultura organizacional.
Reflexiones estratégicas para socios
La desconexión digital representa una evolución natural del entorno laboral moderno. Más allá de la regulación, el mensaje central fue que las empresas que anticipen estos cambios mediante mejores prácticas, políticas preventivas y liderazgo estratégico estarán mejor posicionadas para enfrentar tanto nuevas obligaciones normativas como las expectativas cambiantes del talento.
Desde AMCHAM se reiteró la importancia de continuar promoviendo espacios de diálogo técnico y colaboración entre empresas, especialistas y autoridades para construir marcos regulatorios equilibrados que fortalezcan la competitividad empresarial, la certidumbre jurídica y el bienestar laboral.
AMERICAN CHAMBER/MEXICO
Ciudad de México | 29 | abril | 2026